Cavadas rechaza el «arquetipo caduco» de que toda la sanidad tiene que ser pública

Pedro Cavadas en el acto de entrega de la XVI Convocatoria Anual de Ayudas a la Investigación Científica en Salud de la Fundación Mutua Madrileña. /EP
Pedro Cavadas en el acto de entrega de la XVI Convocatoria Anual de Ayudas a la Investigación Científica en Salud de la Fundación Mutua Madrileña. / EP

El prestigioso cirujano valenciano agradece la ayuda de sectores privados

EFEMadrid

El cirujano valenciano Pedro Cavadas, artífice del primer trasplante de cara realizado en España, ha defendido las ayudas privadas a la investigación médica y ha pedido abandonar «arquetipos pasados y caducos como que toda la sanidad tiene que ser pública».

Cavadas ha cerrado el acto de entrega de la XVI Convocatoria Anual de Ayudas a la Investigación Científica en Salud de la Fundación Mutua Madrileña, que suponen un total de 2 millones de euros destinados a apoyar 24 proyectos que se llevarán a cabo en 17 hospitales de 11 ciudades españolas.

En una intervención «improvisada», ya que según ha comentado creía que participaba en el acto como «mascota exótica», lo que luego ha comprobado que no era cierto, Cavadas ha insistido en que la aportación privada a la investigación es necesaria.

«Algo tan serio como la investigación médica, que es la base de la atención de los pacientes y del alivio del sufrimiento, no puede depender de que el viento político sople de unas formas peculiares e incomprensibles«, ha considerado el prestigioso cirujano, quien ha admitido que en España ha habido durante décadas »una especie de alergia a mezclar las palabras sanidad y privado«.

Por ello, ha pedido abandonar «arquetipos pasados y caducos social y políticamente como que toda la sanidad tiene que ser pública», porque «como decía Napoleón, el dinero es el arma de la guerra y se necesita mucha pasta, y la pasta pública depende de unos vientos que soplan de una forma muy aleatoria y muy caprichosa».

A su juicio, «la única grandeza» que tiene el sufrimiento es que hace iguales a todos los seres humanos y «la profesión que gira en torno a aliviar ese sufrimiento es la medicina», la «mejor del mundo», que no trata de que la gente no se muera, porque «nos tenemos que morir».

El objetivo de la medicina -ha dicho- no es que la gente viva 130 años, porque «en algún momento todos tendremos que devolver el préstamo de carbono, que lo usas durante temporadita y luego alguien lo aprovechará, sino aliviar el sufrimiento».

Cavadas ha asegurado haberse impresionado con el testimonio de Elena Carpio, madre de una niña de tres años que padece una enfermedad rara, acidemia glutárica tipo 1.

A ella le ha dicho: «Podemos estar hablando de números, pero al final todo se reduce a un 'homo sapiens' que pasaba por ahí y que sin haber hecho nada en la vida le cae una hostia como un pan, un problema de salud importante», con el que «tienes que estar lidiando».

En este punto, ha reiterado que «un poquito de ayuda del sector privado es bienvenido», a la vez que ha pedido no caer «en la estupidez monumental de criticar aportaciones de sectores privados a la sanidad pública por motivos que no tienen nada que ver si al final repercute en beneficios«.

Cavadas, quien recientemente abandonó el hospital público donde ejercía para pasarse a uno privado, ha valorado que las ayudas de Mutua Madrileña se dirijan también a la cooperación, «lo que me toca especialmente».

«Creo en la causa humanitaria por encima de todo», ha subrayado este cirujano que dedica parte de su tiempo libre a viajar a África para operar a pacientes pobres que no tienen acceso a la sanidad.