«El nuevo laboratorio de IVI Valencia es el mejor de Europa»

La doctora Amparo Ruiz, directora de IVI Valencia./
La doctora Amparo Ruiz, directora de IVI Valencia.

El Instituto Valenciano de Infertilidad ha cambiado sus instalaciones y protocolos y ha conseguido mejorar todavía más sus cifras de éxitos en implantación de embriones

EVA NAVARROVALENCIA

IVI Valencia está de estreno. Desde el mes de octubre cuentan con unos nuevos laboratorios de última generación que, junto a nuevos protocolos de actuación, les han hecho mejorar hasta 16 puntos su tasa de éxito en implantación de embriones. Nos lo explica la directora del centro, la doctora Amparo Ruiz.

- Acaban de renovar las instalaciones de IVI Valencia, ¿en qué consisten esos cambios?

- Hemos hecho un cambio radical para tener laboratorios de fecundación in vitro (FIV) y embriología de última generación. Los que teníamos estaban muy bien equipados, pero, sí queríamos realmente dar un paso adelante, había llegado el momento de dar un salto cualitativo, no solamente en la cantidad de equipos, sino del laboratorio en sí.

Un laboratorio de última generación requiere de una estructura especial, adecuada a los niveles de pureza del aire máximos, que se mantenga la temperatura y la humedad constante y, no solo eso, en fecundación in vitro, el tiempo que pasan los embriones fuera de su hábitat siempre, por mínimo que sea, les afecta negativamente, por eso, hemos cambiado los circuitos, de manera que para mover un embrión de un sitio a otro recorran el menor espacio posible. Además, hasta esta reforma, los embriones y los ovocitos se manipulaban en unas cabinas que tienen un flujo constante de aire en una sola dirección y eso evita contaminaciones, pero mientras estaban siendo manipulados estaban fuera de su ambiente, ahora hemos cambiado todas esas cabinas por otras donde la atmósfera está controlada de la misma forma que el incubador. Eso hace dos cosas, las condiciones ambientales son mejores y el tiempo con el que trabajan los embriones es más pausado y permite mayor cuidado.

- ¿La suma de todo esto se traduce en mejores resultados?

- La suma de todo esto y también el cambio de protocolo médico, todos estos avances hacen que la tasa de embriones que llegan hasta el estadio final, el de blastocisto, sea mayor. Ahora todas las transferencias se realizan en el día 5 de desarrollo y en todas intentamos que sean de un solo embrión, para evitar el embarazo múltiple sin mermar la tasa de éxito. Solo en lo que llevamos de año, las tasas de implantación han subido en tratamiento de FIV un 9% y donación de óvulos un 16%. Todo esto con tasas que ya eran muy altas, casi del 50% en propios y del 60% en ovodonación. Estamos en cifras realmente muy elevadas y esperamos que junto con otra innovación que acabamos de implantar, las salas de transfer, mejoren más.

- ¿Qué son estas salas?

- Las salas de transfer permiten que no transfiramos los embriones en los quirófanos. Son salas de exploración normales hasta donde se trasladan estas cabinas cerradas de las que hemos hablado es decir, ahora es el embrión el que va a buscar a sus padres y no al revés. En ese ambiente más relajado, con los pacientes observando en todo momento lo que está haciendo el embriólogo se reduce al mínimo el tiempo que el embrión está fuera de la cabina o del útero materno.

- ¿Los de Valencia son los primeros laboratorios de este tipo del IVI?

- Sí, se están cambiando progresivamente en todas las clínicas, aunque Valencia, como centro matriz del IVI, es donde primero ocurren todas las innovaciones.

- Respecto a otras clínicas del mundo, ¿también son pioneros?

- Bueno, yo no he visto todas las clínicas del mundo, pero he visto muchas clínicas, muchos laboratorios de FIV de Europa, conozco sus formas de trabajar y puedo decir con toda seguridad que el nuevo laboratorio que tenemos ahora en IVI Valencia es, sin duda, el mejor de Europa. Nuestro socio de Estados Unidos, en la clínica RMA New Jersey, tiene unas instalaciones iguales, de hecho, hemos intercambiado la información. De ellos cogimos la idea de las salas de transfer y muchas de las cosas que hacen que tengan las tasas de éxito más altas de Estados Unidos, auditadas por una empresa acreditada.

- ¿No les da miedo cambiar cosas que ya van bien?

- Claro, a veces da miedo, pero es que sus resultados son mejores que los nuestros en esa área y en otras eran mejores los nuestros, entonces hemos cambiado el equipamiento, la estructura, la distribución, los protocolos, los tiempos en los que se hace cada cosa Todo lo hemos adaptado mutuamente para potenciarnos el uno al otro y tener los mejores resultados y realmente estamos súper contentos. No es fácil cuando una estructura es tan compleja como la nuestra introducir cambios drásticos. Son cambios que crean emoción pero también cierta incertidumbre, pero puedo decir que están todos encantados porque han visto muy rápidamente la mejora que suponen y también debo decir que son un equipazo que se implica a tope en lo que sea, algo que desde aquí quiero agradecer a todos ellos.

- ¿Y los pacientes?

- Creemos que todas estas cosas que a nosotros nos entusiasman tenemos que trasmitírselo bien para que también se emocionen con ello. Queremos que nuestros pacientes vivan con nosotros esa emoción de la innovación y de esta nueva tecnología que puede significar el cambio de quedarse embarazadas o no. Cinco puntos o nueve puntos en una tasa de implantación puede parecer poco, pero para muchas pacientes es su embarazo o no, por eso para nosotros son súper importantes todos estos logros y queremos que ellos lo sepan también e incluso que lo vean, porque hemos instalado una gran ventana opaca en el laboratorio que podemos aclarar para que las visitas vean cómo se trabaja.

- Han lanzado una campaña gratuita para que las valencianas revisen su reserva ovárica, ¿por qué?

- Porque ya no sabemos cómo convencer a las personas de que la caducidad de la reserva ovárica sí es su problema. Hoy con 35 años se es más joven que antes mental e incluso físicamente, también han cambiado los modelos de familia, pero los ovarios no se han enterado de eso. No todas las personas tienen la misma cantidad de ovocitos ni gastamos el mismo número en cada ovulación, por eso también es diferente la edad a la que vamos quedándonos sin reserva pero, desde luego, está demostrado que a partir de los 35 disminuye significativamente, a partir de los 37 el porcentaje de mujeres que se quedan embarazadas espontáneamente desciende verticalmente y a partir de los 40 es muy raro que pase.

- ¿En qué consiste la prueba?

- Es un simple análisis de sangre que predice con mucha exactitud la reserva ovárica que le queda a cada mujer dependiendo de su edad, si toma anticonceptivos y de su hormona antimulleriana. El resultado es un gráfico que especifica claramente si tu reserva ovárica está normal, comprometida o disminuida y con esa información cada una puede decidir si quiere hacer una preservación de la fertilidad para poder ser madre cuando lo desea o no hacer nada.

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