Richard Gere, en yate al Open Arms

La estrella de Hollywood -de vacaciones en Italia- se sube al buque español -que continúa en aguas del Mediterráneo- para repartir víveres a los 121 inmigrantes a bordo

I.A.

Ante la indiferencia de los gobiernos europeos, el Open Arms continúa aguardando destino en aguas del Mediterráneo. Los 121 inmigrantes a bordo del buque español han recibido este viernes la visita de la estrella de Hollywood Richard Gere. El actor ha querido tener un ademán solidario durante sus vacaciones en Italia y ha llevado víveres a la ONG. Lo ha hecho vestido con una camiseta de la organización y a bordo de su yate privado en el que colgaba una pacarta que rezaba 'You are not alone' (no estáis solos). El gesto caritativo del intérprete no ha pasado desapercibido por el lujo que le rodea ante la necesidad de estos náufragos. Hay quien critica en las redes sociales la puesta en escena con cámaras y fotógrafos, aunque bien es cierto que pese a no llevarse a ninguno en su embarcación -como hizo el Papa con una decena de refugiados en su visita a Lesbos en 2016- es un detalle aplaudido por la tripulación del barco y miembros del Open Arms.

La organización difundió fotografías en las que puede verse al actor y activista, casado con la empresaria española Alejandra Silva, llevar comida y provisiones al buque humanitario. «Por fin una pequeña buena noticia. Llegan víveres al #OpenArms y contamos con un compañero de tripulación excepcional #RichardGere», celebró la organización en su cuenta de Twitter.

La estrella de cine llevó paquetes de comida para los inmigrantes rescatados en el mar y la tripulación, así como agua, frutas y verduras. «Las personas que vemos en este barco están aquí por el trabajo que Open Arms desarrolla y la cosa más importante para esta gente que se encuentra aquí es llegar a puerto, bajar de los barcos, tocar tierra y empezar una nueva vida», dijo.

Madrid y Roma mantienen el pulso

Open Arms espera desde la semana pasada cerca de la isla italiana de Lampesuda, en aguas internacionales, a que se le asigne un puerto seguro. Ni el Gobierno italiano ni el español se mueven de sus posiciones y siguen tirándose responsabilidades el uno al otro sobre la situación de los inmigrantes. «El barco es español y los inmigrantes a bordo están bajo la directa responsabilidad de Madrid», señaló el ministro del Interior Matteo Salvini, mientras que la vicepresidenta Carmen Calvo recordó que la ley internacional señala que los rescatados deben desembarcar en los puertos seguros más cercano, que en este caso son los de Italia y Malta.

Entre tanto, la UE observa desde fuera esta nueva crisis migratoria, aunque cada vez son más la voces que piden su intervención. El presidente de la Eurocámara, David Sassoli, solicitó a la Comisión que busque una solución para este caso y los que puedan repetirse en el futuro.

Los inmigrantes a bordo fueron rescatados en el mar en dos operaciones distintas. El primer rescate fue el jueves 1 de agosto, cuando fueron salvados 55 inmigrantes, entre ellos dos bebés mellizos y una mujer embarazada, justo cuando su embarcación estaba «a punto de naufragar» y entraba agua, explicó el fundador de la ONG, Óscar Camps.

El segundo se dio en plena noche del día después y fueron socorridas y acogidas a bordo 69 personas, entre estas dos niños y dos mujeres embarazadas y «una de nueve meses con contracciones», y muchos con «signos inequívocos de la violencia sufrida en Libia», de donde zarparon.

Posteriormente fueron desembarcadas dos mujeres en avanzado estado de gestación y la hermana de una de ellas, pues había perdido a su marido en Libia.

Amenazas de Salvini

El ministro del Interior de Italia, el ultraderechista Matteo Salvini, que mantiene los puertos cerrados a las ONG, a las que acusa de favorecer la inmigración irregular, ha insistido en que no permitirá que el barco de Open Arms entre en aguas italianas. Y que los inmigrantes que hay a bordo son «responsabilidad directa» de Madrid.

El Parlamento italiano acaba de aprobar un decreto impulsado por Salvini que permite requisar las naves de las ONG que violen la prohibición de entrar en aguas italianas y que prevé multas de hasta un millón de euros.

La tripulación del 'Open Arms' ha avanzado que, si corre peligro la vida de alguna de las personas que aguardan destino en la cubierta del buque, podrán rumbo a un puerto del país transalpino, sean cuáles sean las consecuencias. Se amparan, aseguran los responsables de la organización, en el derecho internacional que obliga a prestar ayuda a los náufragos.

En España, Valencia se ha ofrecido a acoger la embarcación y la comunidad de Extremadura a colaborar en la acogida de los inmigrantes.

Las autoridades españolas prohibieron a Open Arms retomar la búsqueda activa de barcazas en peligro, limitando su actividad, y el 4 de julio la Marina Mercante le advirtió de que afrontaría multas de hasta 900.000 euros si contravenía su petición.

España mantiene su posición de no involucrarse

Gobierno de Pedro Sánchez resiste el pulso al de Giuseppe Conte y mantiene su intención de no involucrarse en el rescate del 'Open Arms'. «Es obligación de todo capitán de buque, que ve que hay un riesgo en su tripulación, conducirlo al puerto seguro más cercano. Descartados los africanos, es fácil saber qué puertos son esos», insistió este viernes la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celáa.

El país transalpino responsabiliza al Ejecutivo español de la situación de los migrantes. Considera que el buque, perteneciente a una ONG catalana, debe de poner rumbo hacia la Península. «Al Gobierno español le hemos escrito para que se haga cargo de los 121 a bordo del Open Arms»,escribió en Twitter el ministro del Interior, Matteo Salvini.

Celaá, que negó haber recibido ninguna carta, evitó afirmar si Italia incumple o no la ley al cerrar sus puertos y apeló una vez más a la Unión Europea porque «no podemos permitir que se afinque el concepto de que solo España puede rescatar».