El pueblo gitano recuerda la 'gran matanza' de Auschwitz en 1944

La ministra María Luisa Carcedo y Beatriz Carrillo escuchan una canción que conmemora el Samudaripen/David Fernández / EFE
La ministra María Luisa Carcedo y Beatriz Carrillo escuchan una canción que conmemora el Samudaripen / David Fernández / EFE

Con un emotivo acto, diversas autoridades de la cultura romaní también conmemoraron el exterminio de su pueblo en la España de Fernando VI

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

A finales de julio el pueblo gitano conmemora dos episodios de su historia, en los que se les persiguió y asesinó «con el único fin de exterminarlos» como cultura y raza. Al compás del lamento con guitarra y flauta ejecutados en un salón del Ministerio de Sanidad, Bienestar Social y Consumo, diversas autoridades de la comunidad romaní recordaron los sucesos del 2 de agosto de 1944, cuando los nazis mataron a 3.000 gitanos en una sola noche en Auschwitz. «Entre 225.000 y 500.000 gitanos fueron asesinados, según algunos estudios recientes», mantuvo la ministra María Luisa Carcedo, que asistió a la 'Samudaripen', término que define en caló –lengua de los gitanos españoles– a la «gran matanza». «Fue ayer. 75 años es muy poco».

Aquél no fue un crimen aislado. En 1933 hubo una esterilización masiva a las gitanas en Alemania y en 1942 se les incluyó en la 'solución final', dijo Diego Fernández, director del Instituto de Cultura Gitana.

«Compartimos destino con los judíos, los homosexuales y otros grupos», afirmó Beatriz Carrillo, vicepresidenta del Consejo Estatal del Pueblo Gitano. «Hoy tenemos que luchar activamente contra el racismo militante y sus comportamiento soterrados. Hay gente que comienza reuniéndose detrás de una pancarta y termina prendiendo fuego a las casas. Pero antes de los nazis ya habíamos experimentado otros sucesos trágicos».

El segundo terrible episodio conmemorado ayer sucedió el 30 de julio de 1749, cuando en España ocurrió 'la gran redada' ordenada por el rey Fernando VI. Esa otra noche aciaga se detuvo a 10.000 gitanos. Se separaron las familias por sexo y edad, y fueron enviados a minas, galeras, cárceles. Siguieron siendo perseguidos por orden real hasta 1765. «Hasta 1978 hemos sufrido más de 250 leyes antigitanas, desde los Reyes Católicos», sentenció Carrillo. «Aunque no queremos olvidar, tampoco queremos construir nuestro futuro de cara al pasado».