Crisis en un pequeño pueblo de la Serranía de Cuenca por el cierre de su único bar

Barra del único bar de la localidad conquense de Freneda de la Serra, que se cierra o traspasa./Ayuntamiento de Fresneda de la Sierra
Barra del único bar de la localidad conquense de Freneda de la Serra, que se cierra o traspasa. / Ayuntamiento de Fresneda de la Sierra

Los 70 habitantes de Fresneda de la Sierra no quieren quedarse sin su lugar de encuentro y ofrecen vivienda gratis y leña a la persona que se haga cargo del negocio

J.V. MUÑOZ-LACUNACuenca

El cierre de un bar no pasa de ser un hecho casi imperceptible en una ciudad, aunque sí un pequeño contratiempo para sus parroquianos habituales. Pero cuando ese bar está situado en un pequeño pueblo y es el único espacio en el que sus vecinos comparten sus momentos de ocio, su desaparición es todo un drama. Es la sensación que están viviendo los cerca de 70 habitantes de Fresneda de la Sierra, una localidad de la provincia de Cuenca que sufre los mismos problemas que los cientos de municipios encuadrados en la llamada 'España vaciada'.

El actual propietario de este modesto negocio, Jesús González, se jubila y ha colgado un anuncio en el propio bar y en internet: «Se ofrece bar en funcionamiento. 80 metros cuadrados aproximadamente, contando con almacén, cocina y salida de humos. Se traspasa por jubilación».

«Si fuera 20 años más joven me quedaría», reconoce Jesús, que espera recibir numerosas llamadas ante las condiciones que ofrece: derecho a disfrutar de una vivienda anexa al bar y derecho a disponer de leña procedente del monte público. Solo basta empadronarse en Fresneda de la Sierra y pagar un alquiler de 100 euros al mes. «Es un buen negocio para que una familia pueda salir adelante y, desde luego, no pasarán hambre», asegura. Sus vecinos reconocen estar preocupados ante el inminente cierre de su único bar -terraza incluida- porque su pueblo no volvería a ser el mismo y no habría lugar común en el que compartir un café, una cerveza o un vino.

Un pequeño municipio distante 44 kilómetros de Cuenca capital, en plena Serranía Media-Campichuelo de Cuenca, y con un clima ideal: sus veranos son frescos porque está situado a 993 metros de altitud.

No es un caso aislado

Pero Fresneda de la Sierra no es el único pueblo de la 'España vaciada' que puede quedarse sin su emblemático bar. Sin salir de la provincia de Cuenca, el pequeño municipio de Saceda-Trasierra, de 40 habitantes, también busca inquilinos para que el único bar de de esta localidad de la comarca de La Alcarria conquense, no cierre para siempre. Como en el caso de Fresneda de la Sierra, es el único punto de encuentro para los vecinos, a salvedad de la iglesia y el Ayuntamiento y, además, ejerce a diario de panadería y pequeño supermercado para productos de primera necesidad. Aunque el bar de Saceda-Trasierra arroja beneficios, sus dueños piden que llegue el relevo generacional. Los interesados en explotarlo deben saber que el bar está situado en la antigua escuela municipal de la localidad y que el Ayuntamiento ofrece buenas condiciones para garantizar su apertura en el tiempo.

«Es un local de 100 metros cuadrados, tiene una barra de siete metros de longitud e incluye una casa para vivir. En el primer año no cobraríamos alquiler y a partir del segundo sería de 100 a 150 euros al mes», relata el alcalde de Saceda-Trasierra, Alejandro Manzanares, para quien gestionar este bar es un buen negocio: «Si vienes al pueblo vienes al bar y los fines de semana multiplicamos por 20 la población de lunes a viernes». Y es que este pueblo no está mal comunicado: a 74 kilómetros de la ciudad de Cuenca y a 29 de Tarancón, su cabeza de comarca.