El Open Arms logra evacuar a Italia a 9 inmigrantes por motivos psicológicos

El barco de la ONG española se mantiene a la espera de desembarcar en Lampedusa, pese a la oposición de Matteo Salvini

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

El Open Arms ha logrado este jueves que otros nueve inmigrantes de los 147 que permanecen a bordo del buque desde hace dos semanas sean evacuados de manera urgente a la isla italiana de Lampedusa por motivos psicológicos mientras sigue esperando que se le asigne un puerto. La organización ha precisado a Efe que había pedido la evacuación de todos los náufragos por causas psicológicas, pero con carácter urgente para cinco de ellos (tres adultos y dos niños) junto a sus acompañantes: en el caso de los menores sus primas, en el de un hombre su mujer y en el de una un mujer su marido, más otro hombre solo.

Los migrantes a bordo del Open Arms, que aguardan desde hace dos semanas un puerto seguro en el que atracar, saborearon este jueves una sensación agridulce. Por primera vez en 14 días, durante los que la tensión se ha disparado sobre la cubierta del barco de la ONG española, los rescatados divisaron en el horizonte las costas europeas. Concretamente las de Lampedusa, las más cercanas a Libia y país en el que muchas de estas personas han sufrido torturas, abusos sexuales e, incluso, esclavismo, según denuncian las ONG que trabajan sobre el terreno.

La ventana para permitir el desembarco en esta isla italiana la abrió el miércoles un tribunal de la región de Lazio, una de las 20 regiones que componen la República Italiana y cuya capital es Roma y, por tanto, muy alejada de la zona por donde navega el Open Arms. El poder judicial impuso su autoridad sobre el Ejecutivo del país transalpino al tumbar el decreto del ministro del Interior, el ultra Matteo Salvini. Esta orden amenazaba con multas millonarias y hasta penas de cárcel a los responsables de las ONG que entrasen en sus aguas con migrantes a bordo.

Los hechos se concatenaron tras conocerse la decisión judicial. El Open Arms puso casi de inmediato rumbo hacia Lampedusa mientras que en el Gobierno italiano, que se ha derrumbado esta semana por sus contradicciones internas, cada uno fue por su lado. El primero Salvini, que además de aprobar otro decreto urgente contra el barco de la ONG española tiene la llave para conceder la autorización de atraque en el puerto italiano, un permiso que, por supuesto, se niega a firmar. En el lado opuesto se posicionaron los ministros del Movimiento 5 Estrellas. La formación más votada en las pasadas elecciones generales, tildada de populista en su país y en buena parte del resto de Europa, acata lo dictado por el tribunal de Lazio, no se sabe si por su respeto al poder judicial o para atacar a su antiguo aliado de Gobierno. Tanto que la titular de Defensa, Elisabetta Trenta, envió la noche del miércoles dos barcos de la Marina transalpina para asistir al buque español.

Al cierre de esta edición, el Open Arms permanecía fondeado en aguas italianas, frente a Lampedusa, a la espera de esquivar la última bala del líder de la Liga y ministro del Interior: la entrada en el puerto. Los médicos italianos que inspeccionaron a los migrantes describieron unas condiciones higiénico-sanitarias pésimas, según 'La Repubblica'.

Distribución de migrantes

Mientras el Gobierno de Roma libra sus peleas internas, la Comisión Europea mueve sus hilos -escasos o finos a lo largo de las ultimas dos semanas- para fijar el destino de los migrantes. Fuente de Moncloa informaron este jueves de que «el Gobierno de España está trabajando con la Comisión Europea y otros países de la UE para lograr una solución común, europea, ordenada y solidaria a la situación del buque Open Arms». También se destacó que «el Ejecutivo está dispuesto a participar en un reparto equilibrado de los migrantes alojados en el barco», aunque se recordó que el reto de la migración debe ser abordado desde una óptica comunitaria y no solo nacional. Según señaló el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, España, Francia, Alemania, Rumanía, Portugal y Luxemburgo han mostrado su disposición a acoger a los rescatados.

La posible solución a la situación del Open Arms podría extenderse también a los más de 300 rescatados por el Ocean Viking, de bandera noruega y fletado por Médicos Sin Fronteras. Otro barco español, el Aita Mari, tiene previsto desplegarse en el Mediterráneo central la próxima semana, con lo que la situación se podría repetir en breve. A ello se suma la inestabilidad del Gobierno italiano, del que tras unas inminentes elecciones podría ser dueño Salvini.