El ingenioso radar casero que no multa, pero asusta

Olleros de Sabero y su radar hecho de latas de refresco./EDUARDO GARCÍA / LEÓN NOTICIAS
Olleros de Sabero y su radar hecho de latas de refresco. / EDUARDO GARCÍA / LEÓN NOTICIAS

Los vecinos de las localidades leonesas de Olleros de Sabero y Matallana de Torío tiran de imaginación para acabar con el exceso de velocidad en las carreteras

LAS PROVINCIAS

Ponga un radar (casero) en su pueblo. Los vecinos de las localidades leonesas de Matallana de Torío y de Olleros de Sabero han decidido situar a pie de carretera radar simulados para que los conductores reduzcan la velocidad. Algo así como los 'espantapájaros' tradicionales del campo pero trasladados a los viales. «O esto, o van como locos», aseguran.

Ambos nacieron por el agotamiento y el temor a la excesiva velocidad de los vehículos en tramos semiurbanos o urbanos y fueron fruto de la conversación previa, en una terraza o del debate vecinal y la imaginación, en el otro.

En el caso de Matallana de Torío, cansados de la velocidad de los vehículos se optó por situar un trípode de una cámara fotográfica con un servilletero en la zona superior. No multa, pero asusta.

El servilletero

Y lo cierto es que la reducción de la velocidad en esa LE-315 es notable porque el conductor percibe un elemento extraño que le hace temer una sanción. De momento, y hasta que el trípode y el servilletero aguanten, ahí seguirá.

Un radar servilletero en Matallana de Torío.
Un radar servilletero en Matallana de Torío. / EDUARDO GARCÍA / LEÓN NOTICIAS

Similar situación se vive a la altura de Olleros de Sabero. La carretera CL-626 toma una suave curva de varios kilómetros con la que trata de rodear al pueblo, aunque se adentra en su interior en dos tramos.

Hasta aquí todo normal en esta localidad de la Montaña Oriental dependiente del Ayuntamiento de Sabero, en una distribución urbana que se repite a lo largo y ancho de la geografía española.

La caja de refrescos

Pero el problema no tarda en llegar. La suavidad de la curva que toma la CL-626 es aprovechada por mucho conductores para pisar a fondo el acelerador, lo que supone un peligro para los vecinos.

Y de ahí que los vecinos, según publicó León Noticias, hayan decidido situar un 'veloradar' en esta ocasión armado con una caja de cartón y un bote de refrescos. Y el resultado ha sido magnífico. Tanto que, al igual que en el caso de Matallana, mientras resista ahí se quedará.

Temas

León