Milagro en la ruta de Cares

Milagro en la ruta de Cares
Archivo

Un joven de 23 años solo sufrió rasguños tras despeñarse treinta metros y permanecer tres horas colgado de un árbol en la conocida senda asturiana

DANI BUSTOAsturias

Pedía auxilio, pero nadie lo veía. El eco jugaba una mala pasada y complicó el rescate de un hombre de 23 años que cayó desde una altura de unos treinta metros mientras realizaba la ruta del Cares, en Cabrales. Algunos excursionistas aseguraban que las voces de la víctima procedían de lo alto, por «encima de la senda», mientras que otros estimaban que los gritos de socorro surgían más abajo. «Frente a la canal de Culiembro, en una zona arbolada al otro lado del río, por la canal que sube a Amuesa». A pesar de las complicaciones, el helicóptero del 112 Asturias logró rescatar al excursionista en una zona de difícil acceso. El joven resultó ileso.

Según explicó el Grupo de Rescate de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), tras la caída el hombre quedó colgando de un árbol y se tardó casi tres horas en localizar su ubicación. Finalmente lo encontraron en una pared de gran verticalidad, oculto entre las ramas de un árbol. Pese a lo aparatoso de la caída, solamente presentaba algunos rasguños, por lo que no precisó atención médica.

Pasaban las tres de la tarde cuando el Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias recibió el primero de sucesivos avisos. En las llamadas, los testigos indicaban que estaban escuchando a una persona pedir ayuda, pero no lograban localizarlo desde la senda. Tapado como estaba por la frondosidad de la vegetación, no lo veían.

El SEPA movilizó inmediatamente el helicóptero medicalizado y al Grupo de Rescate del que forma parte un médico-rescatador. Tras llegar a la zona, se realizaron varios vuelos para intentar localizar al afectado, pero sin éxito.

Por tanto, uno de los bomberos-rescatadores tomó tierra y habló con numerosas personas que estaban realizando la ruta. Una de ellas, con un prismático, creía que había localizado al afectado, en torno a las cinco y media de la tarde. Estaba atrapado y «prácticamente colgando» de un árbol.

La operación de rescate resultó muy compleja. El senderista se encontraba en mitad de la pared, y además había viento desfavorable de cola que dificultaba las maniobras del helicóptero. Uno de los bomberos-rescatadores logró alcanzar al joven y lo equipó para que fuese evacuado por el helicóptero con una grúa. Para lograrlo, fue necesario desplegar treinta metros de cable.

El afectado, según describió más tarde la médica-rescatadora, estaba ileso -a excepción de algunos rasguños-, por lo que fue trasladado hasta Poncebos, localidad en la que había dejado estacionado su vehículo. Finalizada la ardua intervención, el equipo de rescate regresó a su base en La Morgal a las 18.33 horas.