Internet, el negocio de la adicción y el futuro

Internet, el negocio de la adicción y el futuro

«Nos entregamos a la vigilancia de la tecnología voluntariamente», afirma Marta Peirano, que publica 'El enemigo conoce el sistema'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

En algún momento, Internet soñó con ser un sistema democrático e igualitario, pero aquello ya pasó hace tiempo. La red de redes es ahora un lugar dominado por unas cuantas plataformas que utilizan los datos que les regalan sus usuarios para «alimentar algoritmos predictivos de inteligencia artificial», explica la periodista y escritora Marta Peirano, que publica 'El enemigo conoce el sistema' (Debate).

«El 80% de la transmisión de nuestros datos ocurre en las plataformas GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) y en sus correspondientes chinas, como Alibaba. Estas empresas lo registran todo y su negocio es el futuro: buscan anticiparse a lo que el usuario haría ante determinados cambios y lo hacen para especular», cuenta la experta en tecnología. «Y para tener éxito en su negocio», continúa, «necesitan generar adicción, que el usuario pase mucho tiempo pegado a sus aplicaciones para poder extraer muchos datos».

Nada es casual para llegar a esa atención adictiva de la que viven las grandes empresas. «Sus aplicaciones están diseñadas por genios, tomando el modelo de las tragaperras, y el mensaje que lanzan es: están ocurriendo cosas y si no las atiendes, te vas a quedar fuera. Tú tienes que estar en la pomada», apunta Peirano. Pero en su opinión, «lo más preocupante es cómo cada uno de nosotros ha ido cambiando sus comportamientos por estos diseños, cómo hemos dejado de relacionarnos con las personas que tenemos junto a nosotros».

«Nos entregamos a la vigilancia de la tecnología voluntariamente», sugiere la escritora. La solución, opina, tiene que ver con la regulación, en casos como los de los sistemas de reconocimiento facial y biométricos y en interponer otro tipo de barreras con las aplicaciones. «Si tuviéramos que pagar 50 céntimos, un euro, por cada 'app' que nos bajáramos, nos replantearíamos las situaciones. El problema es que nos hemos pasado 15 años entregando nuestros datos a cambio de servicios», asevera.