El fiscal pide al Supremo 18 años de cárcel para los miembros de La Manada

Los miembros de La Manada./
Los miembros de La Manada.

El Ministerio Público reitera en su apelación que fue un delito agresión sexual porque se hizo «mediante intimidación suficiente para anular la voluntad de la víctima»

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

La Fiscalía ha solicitado 18 años de cárcel para cada uno de los cinco miembros de La Manada por agredir sexualmente a la joven madrileña de 18 años en los Sanfermines de 2016, según recoge el recurso de apelación presentado ante la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo contra la sentencia de la Audiencia de Navarra.

Fuentes de la Fiscalía General del Estado explicaron que de esta manera el Ministerio Público retoma por tercera vez ante un tribunal las mismas tesis defendidas en su escrito la petición que de condena. Este fue expuesto con anterioridad tanto durante el juicio ante el tribunal sentenciador de la Audiencia de Navarra, como después ante el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad foral.

En sus tesis, el fiscal considera probado que los miembros de La Manada incurrieron en un delito continuado de agresión sexual. Y es que el fiscal entiende que los hechos ocurridos durante los Sanfermines de 2016 «fueron realizados mediante intimidación suficiente para anular la voluntad de la víctima».Así recuerda que en los hechos probados durante el juicio quedó demostrado que los cinco miembros de La Manada «rodearon» en un «lugar recóndito y angosto» a la joven. Una situación donde la denunciante «se sintió impresionada y sin capacidad de reacción».

«Actitudes heroicas»

Por este motivo, en la apelación ante el Supremo, la Fiscalía defiende que debe calificarse lo ocurrido de agresión y no se puede hablar de un acto de prevalimiento, ya que estima que en el relato de hechos de la sentencia se recoge la actitud intimidatoria por parte de los cinco acusados, una posición que les permitió consumar la agresión sexual. De esta manera insiste el acusador en que no consta que la joven «consintiera o accediera a mantener tales relaciones, ni tan siquiera de manera subliminal», a lo que añade el fiscal que tampoco figura que los agresores «solicitaran de la víctima mantener tales relaciones. Consta simplemente que ellos inhibieron a la víctima con su sola presencia y actitud frente a la que no pudo ofrecer reacción alguna».

Por ello, el Ministerio Público considera que «no es admisible forzar el derecho hasta extremos de exigir de las víctimas actitudes heroicas que inexorablemente las conducirán a sufrir males mayores». Tal como explica el fiscal para defender el delito de agresión sexual, «intimidar no es otra cosa que causar o infundir miedo, miedo o pánico» que en este caso «se infunde con la sola presencia de cinco individuos de fuerte complexión rodeando a una víctima en un habitáculo cerrado y sin posibilidad alguna de escapar».

En su demanda de amparo ante la Sala Segunda del Supremo, la Fiscalía reitera también su petición de imponer a los acusados diez años de libertad vigilada e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena, además de la prohibición de acercamiento a la víctima durante 20 años.

Por otra parte, el fiscal del Tribunal Supremo solicita que se imponga una condena de dos años de prisión a uno de los acusados, Antonio Manuel Guerrero Escudero, por un delito de robo con intimidación del móvil de la víctima.

La Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra condenó a cada uno de los cinco miembros de La Manada a nueve años de prisión por un delito continuado de abusos sexuales con prevalimiento.

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