Un empleado de Mercadona devuelve un bolso con 5.575 euros que encontró en un carro

Raúl no maneja en su cartera tanto efectivo/Charo Márquez
Raúl no maneja en su cartera tanto efectivo / Charo Márquez

«Eres tonto por no quedarte con el dinero», es la frase que más le han repetido al que ya es empleado del mes

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Esta noticia no debería serlo. Que una persona devuelva algo que no suyo a su dueño, debería ser una práctica habitual nada noticiable. Pero si lo que te has encontrado es un monedero con más de 5.500 euros y aún así lo sigues devolviendo, el protagonista adquiere la categoría de ciudadano ejemplar, digno de admiración.

Desde que Raúl José Castillo entregó el bolso de mano con los 5.575 euros que encontró sobre uno de los carros del Mercadona en el que trabaja como gerente en Cancelada, la frase que más ha oído es: «eres tonto por no quedarte con el dinero». Su honradez es el argumento que echa por tierra ese comentario repetido tantas veces estos días.

Este miércoles recibió el reconocimiento público del Cuerpo Nacional de Policía y del Ayuntamiento de Estepona y el agradecimiento del propietario de la billetera en un acto público.

Desde el primer momento que vio el monedero sobre el carro, mientras revisaba el supermercado antes de la apertura, Raúl sabía que no era una cartera modesta. Se trataba de un billetero «potente» de la marca Louis Vouitton «sin departamentos, con un montón de billetes perfectamente colocados», describió mientras esperaba el homenaje. Se le puso el corazón en la boca y cerró rápidamente el monedero, porque le sorprendió tal cantidad de dinero. Recuerda que había al menos 6 billetes de 500, 8 de 200 euros y muchos de 50.

Su dueño, Peter Steenbahkens, un empresario holandés afincado en Estepona desde hace 20 años, lo dejó olvidado la noche anterior sobre el carro del supermercado cuando hizo la compra. Como en el interior iba su pasaporte y las llaves de casa, al llegar a su domicilio vio que lo había extraviado y regresó al supermercado; preguntó si alguien lo había hallado, pero no lo encontró. «Lo di por perdido», explicó, porque sabía que esa cantidad iba a ser imposible de recuperar.

Efectivo para un viaje

Llevaba tanto efectivo porque estaba preparando un viaje. «Lo que me preocupaba eran las llaves de casa», comentó, y su abogado notificó al día siguiente en la comisaría la pérdida del pasaporte y las llaves.

Según el protocolo de seguridad de Mercadona, dejaron el bolso durante dos días en el supermercado «porque mi compañera me comentó que un hombre había venido la tarde anterior y creíamos que volvería a por él». Pero no fue así. Por eso lo entregaron en la comisaría. La policía, a través del pasaporte, localizó al propietario varios días después.

Cuando los agentes llamaron a la puerta de Peter y le entregaron una notificación, él no entendía nada. Llamó a su abogado y se personaron en las dependencias policiales donde le devolvieron el monedero con todo su dinero. «¡No me lo podía creer!», comentaba asombrado este empresario dedicado a la logística, con un alto nivel de vida que incluye avión privado.

Raúl reconoce que no tiene ese dinero en su cuenta corriente y, menos aún, que no suele manejar ese efectivo en su cartera . Le habría venido muy bien para unas vacaciones pues la cantidad supone cuatro veces su sueldo. Pero se siente satisfecho con su decisión. «No me podría haber quedado con algo que no es mío. Hay que hacer las cosas bien y el remordimiento no me habría dejado vivir», reflexionaba sobre su reacción ante esta tentación.

En sus años de trabajo Raúl dice que ha encontrado otros objetos perdidos, como una mochila con un Ipad y un joyero que también devolvió y por la que ni siquiera le dieron las gracias.

Pero, sí vio recompensado su civismo y honradez. Recibió de manos del comisario provincial, Francisco López, una insignia del cuerpo, un diploma y una camiseta. «¿Esto me servirá para que me quiten las multas?», bromeó. López reiteró que esta actitud no debería ser excepcional y que el cuerpo se siente «orgulloso de personas comprometidas con la sociedad, cívicas, que ayudan a la policía en su trabajo».

El alcalde de Estepona, José María García Urbano, también reconoció la integridad de Raúl y manifestó sentirse orgulloso de su vecino «que dice mucho de la buena gente que vive en esta ciudad», añadió. Y le preguntó si había recibido algún premio en su empresa por tan digno gesto. «Al menos que te den un par de días libres», le recomendó.

Raúl será sin lugar a dudas el empleado del mes en su empresa y por ende, el vecino ejemplar de Estepona. Peter anunció que recompensará al joven y a su empresa por la rectitud demostrada. Esperemos que cunda el ejemplo y que la devolución de objetos perdidos deje de ser noticia. Aunque siempre alegra el día conocer personas íntegras.

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