Dos astrónomos valencianos participan en la toma de la primera imagen de un agujero negro

Rebecca Azulay, de la Universitat de València.

Rebecca Azulay y Iván Martí-Vidal, de la Universidad de Valencia, han participado en la observación y en el diseño de los algoritmos de este hito científico

EUROPA PRESS

El anillo brillante se forma cuando la luz se curva en la gravedad intensa alrededor de un agujero negro que es 6.500 millones de veces más masivo que el Sol. El proyecto Event Horizon Telescope ha obtenido la primera imagen de un agujero negro, uno colosal en el centro de la distante galaxia Mesier 87, a 55 millones de años luz de la Tierra..

Dos astrónomos valencianos han colaborado en este hito científico. Rebecca Azulay, investigadora postdoctoral y que trabaja actualmente en el Departamento de Astronomía y Astrofísica y en el Observatorio Astronómico de la Universitat de València, ha participado en las observaciones desde el telescopio IRAM 30 metros, situado en Sierra Nevada (Granada). El otro valenciano, Iván Martí-Vidal, del Instituto Geográfico Nacional, diseñó los algoritmos que permitieron combinar los datos de ALMA (el elemento más sensible del proyecto) con el resto de radiotelescopios.

«Hemos usado intrumentación de última generación en el telescopio IRAM 30 metros. De esta manera, hemos podido registrar una gran cantidad de datos que han resultado cruciales para la reconstrucción de la sombra del agujero negro de M87», explica Azulay.

Para Martí-Vidal, «esta no es solo la primera imagen de un agujero negro, sino también un primer fotograma; el primer fotograma de una gran película que está por rodar».

Evidencia de la existencia de agujeros negros

Esta imagen largamente buscada proporciona la evidencia más sólida hasta la fecha de la existencia de agujeros negros supermasivos y abre una nueva ventana al estudio de los agujeros negros, sus horizontes de eventos y la gravedad, según destaca en un comunicado el proyecto EHT.

Los agujeros negros son objetos cósmicos extraordinarios con masas enormes pero tamaños extremadamente compactos. La presencia de estos objetos afecta a su entorno de manera extrema, deformando el espacio-tiempo y sobrecalentando cualquier material circundante.

«Si estamos inmersos en una región brillante, como un disco de gas brillante, esperamos que un agujero negro cree una región oscura similar a una sombra, algo predicho por la relatividad general de Einstein que nunca hemos visto antes», explicó el presidente del Consejo Científico del EHT, Heino Falcke, de la Universidad de Radboud, Países Bajos.

Múltiples métodos de calibración e imagen han revelado una estructura en forma de anillo con una región central oscura, la sombra del agujero negro, que persistió durante múltiples observaciones independientes de EHT.

Un telescopio virtual de tamaño terrestre

El Event Horizon Telescope (EHT) es un conjunto a escala planetaria de ocho radiotelescopios terrestres forjados a través de la colaboración internacional. Fue diseñado para capturar imágenes del agujero negro. Estos primeros resultados han sido publicados en una serie de seis artículos en un número especial de The Astrophysical Journal Letters.

El EHT conecta telescopios de todo el mundo para formar un telescopio virtual del tamaño de la Tierra con una sensibilidad y resolución sin precedentes. Es el resultado de años de colaboración internacional, y ofrece a los científicos una nueva forma de estudiar los objetos más extremos en el Universo predichos por la relatividad general de Einstein durante el centenario del experimento histórico que confirmó la teoría por primera vez.

Las observaciones de EHT utilizan una técnica llamada interferometría de línea de base muy larga (VLBI, por sus siglas en inglés) que sincroniza las instalaciones de los telescopios de todo el mundo y explota la rotación de nuestro planeta para formar un enorme telescopio del tamaño de la Tierra al observar una longitud de onda de 1.3 mm. VLBI permite que el EHT logre una resolución angular de 20 microarcosegundos, suficiente para leer un periódico en Nueva York desde un café en la acera de París.

Los telescopios que contribuyeron a este resultado fueron ALMA, APEX, el telescopio IRAM de 30 metros, el telescopio James Clerk Maxwell, el Large Millimeter Telescope Alfonso Serrano, el Submillimeter Array, el Submillimeter Telescope, y el South Pole Telescope.