Un atleta espacial en la maratón de Londres

Tim Peake corriendo la maratón desde el espacio./
Tim Peake corriendo la maratón desde el espacio.

El astronauta británico Tim Peake completa los 42 kilómetros de la prueba mientras orbita la Tierra a bordo de la Estación Espacial Internacional

ROSARIO GONZÁLEZMadrid

La mayor hazaña registrada durante la maratón de Londres no ha tenido lugar en las calles de la capital inglesa sino a unos 400 kilómetros de altura de la superficie de la Tierra, en una cinta de correr habilitada en la Estación Espacial Internacional (ISS en sus siglas en inglés). El protagonista de este reto ha sido el astronauta británico Tim Peake, de 44 años, quien ya corrió la prueba sobre tierra firme en 1999 logrando una marca de 3 horas y 18 minutos.

La prueba ha tenido lugar sobre la cinta de correr con la que los astronautas entrenan varias horas al día para mantener el tono óseo y muscular durante su estancia en el espacio. Amarrado con un arnés para contrarrestar los efectos de la ingravidez y mantener al atleta espacial en la superficie de carrera, Peake inició la marcha a la misma hora que sus competidores terrestres, mientras la nave orbitaba la Tierra a una velocidad de hasta 28.800 kilómetros por hora.

Unas correas elásticas alrededor de sus hombros y su cintura compensan el 30% de su peso que la ingravidez resta, proporcionándole la fuerza necesaria para correr en la cinta. "Uno de los mayores retos es precisamente el arnés, que ayuda a que pueda estar firmemente sujeto a la cinta pero que termina provocando rozaduras", explicaba Peake a la BBC antes del inicio de la carrera.

No es la primera vez que alguien logra una gesta similar. En 2007, la astronauta de la NASA Sunita Williams corrió en 4 horas y 24 minutos la maratón de Boston. En esta ocasión, la intención de Peake no era batir su propia marca, sino lograr completar la carrera en menos de cuatro horas -reto conseguido con una marca de 3 horas y 18 minutos- y vigilado de cerca por el equipo médico, que controlará que el esfuerzo de hoy no merme sus capacidades físicas para su regreso a la Tierra, previsto para junio.