Un periodista de Oscar

Un periodista de Oscar

Martin Baron dirigía 'The Boston Globe' cuando se destapó la historia que cuenta 'Spotlight'. En sus inicios le llamaban 'chico maravilla'. Desde hace tres años lleva las riendas del 'Washington Post'

FERNANDO MIÑANA

Los veteranos periodistas del 'The Washington Post' se pusieron melancólicos cuando, en diciembre, abandonaron su mítica redacción de la calle 15. Atrás dejaban el caso Watergate, los ratones correteando y las paredes que cada noche, a las 10, retumbaban cuando arrancaba la imprenta. El periódico se mudó a tres cuadras, a la plaza Franklin, a un edificio 'art déco' dotado con toda clase de herramientas tecnológicas para dar continuidad al acelerón digital que, en octubre, todo un hito, colocó al Post, con 67 millones de usuarios únicos -un crecimiento del 56% en un año- por delante del mismísimo 'The New York Times' en Estados Unidos.

En portada

144 años

El periódico no dudó ni un segundo en colocar en sun portada la foto de la alegría de los actores al conocer que 'Spotlight' había ganado el Oscar a la mejor película de 2015.

Marty Baron explica en las entrevistas que ha concedido desde que se estrnó la película, que la obra de Thomas McCarthy refleja de manera muy exacta lo que sucedió en la redacción del diario.

'The Boston Globe' lo fundaron seis empresario en 1872. Acaba de cumplir 144 años. El periódico ha ganado 18 premios Pulitze..

Es la gran apuesta de Jeff Bezos, el potentado propietario de Amazon que en agosto de 2013 aflojó 250 millones de dólares (unos 189 millones de euros) para arrebatarle la cabecera a la familia Graham, que había gobernado el Post durante cuatro generaciones. Bezos mantuvo en la dirección a Martin Baron, que había llegado en enero.

Baron (Tampa, Florida, 1954) es el periodista de moda desde que se estrenó 'Spotlight', ganadora del Oscar a la mejor película. La cinta cuenta la historia que arranca el día que Baron llega al 'The Boston Globe' como nuevo director (su papel lo interpreta el actor Liev Schreiber). En su primera reunión recuerda una columna que había leído en el diario sobre el presunto caso de abusos de menores por parte de un sacerdote y pregunta por qué no se tiró del hilo. Le dijeron que en Boston la gente ama a los Red Sox y mandan los irlandeses católicos, pero él replica explicándoles que es judío, soltero y no le gusta el béisbol. El equipo de investigación estuvo trabajando durante siete meses hasta destripar unos casos de pederastia que no se limitaban al ámbito de Massachusetts sino a toda la Iglesia Católica.

Aquel trabajo fue premiado con un Pulitzer, uno de los once que ha visto llegar a la redacción este periodista de 61 años. Por algo 'Esquire' le señala, y el director del 'The New York Times' asiente, como el mejor director de periódico de la historia.

Perfecto castellano

A Baron le interesa el periodismo desde que estudió Secundaria. En aquella época condujo el periódico del instituto y ya dejó un adelanto de su obsesión por la verdad al publicar un artículo que disgustó al director del colegio.

Sus inicios profesionales se produjeron en 'The Miami Herald', aunque donde empezó a hacerse un nombre fue en 'Los Angeles Times'. Allí frecuentó la portada y se ganó el apodo de 'boy wonder' (el chico maravilla) por sus exclusivas. En 1996 cambió de costa para convertirse en la pesadilla de los redactores del 'The New York Times'. Su función era emplearse a fondo como último dique antes de la impresión. Baron, siempre tan metículoso, llamaba a ultimísima hora a editores y periodistas para que modificaran sus artículos y evitaran así salir al día siguiente con algún error que manchara el prestigio del 'Times'.

El primer periódico que le dio el mando fue el 'The Miami Herald' (entre 2000 y 2001) y bajo su mando publicaron el caso de Elián González, el niño balsero que desató una profunda crisis diplomática entre Cuba y Estados Unidos. Baron, que aprendió un perfecto castellano en Sevilla (también conoce bien Barcelona) tomó las riendas del 'The Boston Globe' en 2001 y el inicio de aquella singladura aún está en las salas de cine.

Marty Baron (@PostBaron en Twitter, donde cuenta con 20.000 seguidores) centra muchos esfuerzos en el desarrollo digital del 'Washington Post' con un estilo de redacción diferente al del papel. Argumenta que los jóvenes «ya no leen en este soporte», aunque nadie sabe, dice, si la desaparición del papel será en una década, en dos o en más tiempo. Aunque defiende con fervor a la vieja escuela y por este motivo logró que Bezos autorizara un aumento de la plantilla hasta alcanzar los 700 redactores -aún a 600 del 'The New York Times'. El periodista judío es muy hábil negociando con los empresarios que miran antes los números que las noticias. Baron tiene conocimientos de finanzas tras hacer un MBA y siempre ha encontrado trucos para ahorrar dinero y no mermar su plantilla en tiempos de recortes. Todo en defensa del mejor periodismo.