«Pasé dos horas atrapada en el coche y tuve que ir por la orilla del mar para llegar a casa»

El fuerte oleaje, el viento y la lluvia han arrasado la playa de la Goleta de Tavernes que ha quedado destrozada. / r. escrihuela
El fuerte oleaje, el viento y la lluvia han arrasado la playa de la Goleta de Tavernes que ha quedado destrozada. / r. escrihuela

Las inundaciones en la playa de Tavernes dejan a vecinos y turistas aislados y destrozan la Goleta a dos meses del inicio del verano

ROCÍO ESCRIHUELA TAVERNES.

El día de Pascua de 2019 será una fecha difícil de olvidar para muchos vecinos y turistas que disfrutaban de una jornada festiva en la playa de Tavernes. A pesar de que las previsiones meteorológicas eran malas y se habían cancelado las actividades musicales muchas personas pasaban, como es tradicional, el día en la costa vallera. La fuerte tromba de agua sorprendió antes de las nueve de la noche a los vecinos y varias personas se quedaron atrapadas en sus vehículos al intentar regresar a casa.

Una de las vecinas que sufrió los efectos del temporal relató ayer a LAS PROVINCIAS el nerviosismo que vivió al verse circulando con su coche por arriba de las aceras sorteando farolas y árboles ante la imposibilidad de poder ir por la carretera. «No había forma posible de llegar al apartamento en coche y eso que estábamos en el otro extremo de la playa. Íbamos por las aceras hasta que llegamos a un punto donde no pudimos avanzar más y en el que ya había un coche que se había quedado atrapado en la calle Blasco Ibáñez ante la gran cantidad de agua acumulada», explica.

Esta afectada cuenta que fue entonces cuando decidieron aparcar el vehículo arriba de un bordillo y esperar a los bomberos o Policía Local. «Estábamos a 200 metros de casa, pero no podíamos llegar. Pasamos dos horas atrapados en el coche y tuvimos que ir andando por la orilla del mar para poder llegar al piso», relata. Esta vecina cuenta que los agentes «iban a llevarnos al apartamento pero había muchas personas que necesitaban ayuda y nosotros estábamos bien, así que tras el consejo de la policía decidimos ir a casa por la arena bajo el diluvio porque el agua llegaba casi a la rodilla en la calle y era mejor ir por la playa».

Mientras, otro grupo formado por seis familias se quedaron atrapados en un edificio en la zona del lago azul con niños pequeños. «El agua empezó a salir por el desagüe del local donde nos encontrábamos. Todo fue un caos y tuvimos que marcharnos corriendo mientras los niños nerviosos no paraban de gritar y llorar. Nos refugiamos en un piso y no pudimos salir de la playa hasta la madrugada», cuenta otra vecina.

Efectos del temporal

Por unas horas, algunas zonas de la playa se quedaron aisladas tras quedar cortada la avenida y el Camí Reial. La normalidad llegó ayer por la mañana tras remitir el temporal aunque algunas calles permanecían inundadas y los patos del lago invadían la calzada. Los operarios municipales abrieron las compuertas del canal de defensa para facilitar la salida del agua hacia el mar.

Pero la tromba de agua también ha hecho mella en la playa de la Goleta que ha sucumbido ante el primer temporal del año y ha desaparecido tras cuatro días de fuerte oleaje, viento y lluvia que han dejado sin arena este tramo del litoral. Una vez más los destrozos son visibles en la costa y lo peor es que la catástrofe se ha apoderado de esta playa con la temporada a la vuelta de la esquina, a sólo dos meses de arrancar oficialmente el verano.

Los 35.000 metros cúbicos de arena que Costas depositó en noviembre han quedado nuevamente esparcidos por el Mediterráneo. Ahora, el litoral vallero necesitará por enésima vez una actuación urgente ante la llegada inminente de vecinos y turistas. El domingo, la catástrofe ya era visible en este tramo del litoral tras sufrir el sábado rachas de viento que según Avamet superaron los 60 kilómetros por hora, pero la madrugada del lunes todo empeoró con un viento que alcanzó los 71 km/h y los más de 100 litros que cayeron sobre Tavernes en pocas horas.

Pero las inundaciones no sólo alcanzaron la Valldigna, sino que se registraron incidentes en toda la comarca con caminos rurales cortados, personas atrapadas, el puerto de Gandia cerrado al tráfico marítimo y un aumento considerable del caudal del Serpis. La calle Alcoi de la playa de Gandia fue una de las principales afectadas por acumulación de agua el domingo por la noche tras la fuerte tromba, mientras que ayer por precaución continuaba cortado el paseo del Espigón.

Oliva recuperó la normalidad poco a poco a lo largo del día, tras una noche donde quedó intransitable el paseo Francisco Brines en dirección a la playa, además de los accesos a Oliva Nova y la urbanización San Fernando, así como varios caminos rurales. El domingo, según Avamet, la Drova en Barx registró 220 litros, 208 en el Pla de la Llacuna de Villalonga, 143 en la playa de Oliva y 129 en Xeresa.