Gandia subasta la madera del incendio de 2018 y destinará el dinero a reforestar Marxuquera

Escolares de Gandia, colaborando en los trabajos este invierno. /LP
Escolares de Gandia, colaborando en los trabajos este invierno. / LP

Los restos de los árboles quemados hace un año se han transformado en carbón y el ejecutivo opta a venderlos para sanear el monte y evitar otro fuego

Ó. DE LA DUEÑAGANDIA.

El gobierno de Gandia está preparando los trámites para subastar toda la madera calcinada en el incendio de Marxuquera de hace un año, que arrasó cerca de mil hectáreas de terreno en este preciado paraje natural. Todo el dinero que obtenga el consistorio de este proceso se revertirá de forma íntegra en reforestar parajes afectados por las llamas y en poner medios para atraer a la fauna.

Los trabajos que han llevado a cabo las administraciones públicas para retirar árboles quemados, adecentar la montaña y evitar la erosión del terreno han dejado un cuantioso número de ejemplares que es necesario retirar del monte. Este material «es prácticamente carbón» y «hay que darle una salida», dijo la edil de Gestión Responsable del Territorio, Alícia Izquierdo.

Esta actuación, remarcó, «se hace por responsabilidad y por indicación de los técnicos municipales» y es legal porque el incendio «no fue intencionado». La ley impide que tras un fuego forestal se pueda hacer algún tipo de negocio, tanto con el terreno afectado como con los restos que dejan las llamas, la madera quemada básicamente. Pero en este caso todo es distinto.

Causas del fuego

Está demostrado que este incendio tuvo unas causas naturales, el impacto de un rayo en una zona forestal de Llutxent el pasado 6 de agosto. Fueron seis días de fuego atroz que arrasó 3.300 hectáreas, 950 de ellas en el distrito de Marxuquera; pasó por dos comarcas, Safor y Vall d'Albaida, y atravesó montes de poblaciones como Gandia o Pinet.

Tras esta catástrofe y casi un año de trabajos, como la retirada de árboles de las inmediaciones de carreteras y caminos, limpieza de parcelas públicas y adecuación del terreno para evitar la pérdida de la capa superficial, «Gandia se ha encontrado con una ingente masa de madera que en la montaña puede ser un peligro». «Es carbón, hay que sacarlo del monte y la única manera, como establece la ley, es mediante un concurso público», agregó la nacionalista.

«Esto se puede y se debe hacer porque el fuego no fue intencionado. Su origen está en causas naturales y Gandia debe dar una salida a toda esta madera». Por ello, los servicios de Contratación del Ayuntamiento de Gandia preparan en este momento el expediente de contratación para realizar una subasta.

Este proceso se realizará tal y como se concibe, a golpe de puja. Pero para ello, antes el documento tiene que salir a exposición pública, algo que se espera para unos días o algo más de una semana. Tras este proceso, las empresas que deseen participar en la puja mostrarán su interés ante el gobierno de Gandia.

Puja con mazo

«A partir de ahí hay algunas cosas por definir, pero se hará lo que digan los técnicos. Quizá se invite a los aspirantes para que vean cómo es el material que quieren comprar y tras esto se realizará la subasta», dijo la edil. Izquierdo no sabe si se utilizará un mazo o algún sistema digital, o si el acto se celebrará en la Casa de la Marquesa, como cuando se subastaron los chiringuitos en la época de Arturo Torró.

Los que sí tiene claro es que el proceso será el tradicional y que el dinero que ingresará Gandia se destinará únicamente a reforestar la montaña afectada y mejorar las condiciones forestales para garantizar la pervivencia de la fauna de estos parajes.

Izquierdo remarcó que sólo se venderá la madera afectada en montaña pública, la calcinada en parcelas municipales y nunca restos de árboles de terrenos privados. Esa, dijo, la pueden reutilizar los propietarios como mejor consideren.

En el caso de Gandia, la edil de Gestión Responsable del Territorio tiene meridianamente claro lo qué se va a hacer. «Habrá Marxuquera Verda 2 y será en 2020», dijo.

Esta iniciativa se costeará con los fondos que se obtengan de la subasta y si es necesario más dinero lo aportará el gobierno local o se buscarán subvenciones, ya que la venta de la madera «dejará una cantidad simbólica».

Entre los trabajos está previsto reintroducir especies arbóreas de bosque mediterráneo, tanto pinos como carrascas y otros árboles habituales en este entorno. Por otro lado, se retomará la creación de pequeñas infraestructuras para garantizar la pervivencia de especiales animales.

El proyecto prevé, además, la puesta en marcha de pequeñas balsas en los parajes para que los animales puedan beber y evitar así su marcha. También cajas en los árboles para que las aves nidifiquen y puedan reproducirse y quedarse en los parajes de Gandia.

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