La Font inicia las obras del nuevo colegio que estrenará en 2021 tras «dos años muy duros»

Unos jóvenes juegan en el patio del colegio provisional formado con aulas prefabricadas ubicado en la parcela de Arrullador. / lp
Unos jóvenes juegan en el patio del colegio provisional formado con aulas prefabricadas ubicado en la parcela de Arrullador. / lp

Los alumnos regresarán este curso a las aulas prefabricadas que se instalaron el año pasado tras abandonar en 2017 el viejo centro educativo por problemas estructurales

ROCÍO ESCRIHUELALA FONT.

La comunidad educativa de La Font d'En Carròs está de enhorabuena tras haber pasado un calvario los últimos años. Por fin el nuevo colegio comienza a ser una realidad y este lunes se iniciarán las obras de construcción del Francesc Carròs. Una actuación que está en los plazos previstos pero que tanto para el profesorado, padres, alumnos y responsables políticos es un alivio ya que se inicia el proyecto del centro.

El alcalde de la localidad, Pablo Puig, apuntó que esto «es el principio» y comienza con el vallado de la parcela donde se construirá la edificación. El primer edil explicó que durante estos primeros días se realizarán trabajos previos y sobre el día 15 la maquinaria pesada ya accederá al lugar para iniciar la obra.

«Estamos contentos de que empiece ya porque ha sido una lucha de muchos años, sobre todo, más intensamente en estos últimos, y será una realidad», manifestó el edil socialista. Puig destacó que la unión de todos los actores ha conseguido que ahora se dé este paso porque «dejamos de un lado las diferencias que habían y hemos remado todos juntos para llamar a todas las puertas».

En la misma línea se mostró la directora del centro, Quina Barba, que respira feliz «tras dos años muy duros». «Ya lo hemos superado», afirma. Y es que no esconde que las situaciones han sido muy difíciles en los últimos años, aunque es mucho más tiempo el que llevaban reivindicando desde La Font un centro en condiciones. En octubre de 2017 los padres se negaron a que sus hijos acudieran al centro por las condiciones en las que se encontraba el Francesc Carròs con problemas estructurales y humedades.

La presión de toda la comunidad educativa forzó al traslado aunque no eran las mejores condiciones para los 280 alumnos que tuvieron que trasladarse y dividirse por tres espacios diferentes para poder continuar con el curso escolar. Una situación que llevó a una ardua tarea para trasladar el mobiliario y el material escolar a los nuevos recintos.

Aulas prefabricadas

Pero todavía los alumnos tuvieron que soportar otro cambio. Fue en marzo de este año cuando definitivamente los estudiantes volvieron a estar todos en un mismo espacio. En una parcela en la partida de Arrulador se instalaron aulas prefabricadas y ahí finalizaron el curso. En este mismo lugar comenzarán dentro de unos días las clases para los más de 200 alumnos y pasarán este curso escolar y casi con toda seguridad el 2020/21 también al completo.

El plazo de ejecución de las obras es de 15 meses, pero el alcalde prefiere ser «prudente», consciente de que pueden surgir algunos problemas y que en pocas ocasiones cualquier obra cumple con los plazos previstos. «Intento ser realista porque cuando comienza una obra siempre tardan, sobre todo, en los remates finales. Pero no quiero poner fechas porque al final no depende de nosotros», destacó Puig.

El edil socialista marcó septiembre del 2021 como «fecha razonable» para estrenar el centro tras pasar dos cursos enteros en las aulas prefabricadas, pero «si es antes todo será positivo», puntualizó. El alcalde quiso destacar la importancia de este inicio de la construcción del nuevo centro escolar porque «es la ilusión de mucha gente y ahora deben ir cumpliéndose los plazos», concluyó.

Para que esto suceda, Puig apuntó que desde el ejecutivo realizarán el control. Por parte del Consistorio, apuntó el edil que se han cumplido todos los trámites de manera «escrupulosa» en la parte administrativa de licitación y adjudicación a la que se presentaron un total de 11 empresas.

Más