Una actuación de más de 100.000 euros en ocho años

Fue en el año 2011 cuando el Consell compró las piezas a la parroquia de Benifairó por 35.000 euros, a los que sumó 5.000 más para sustituir a los florones que iban a regresar a Simat con unas réplicas que desde hace años ya están en la iglesia benifaironera. Tras la adquisición, las piezas se llevaron al Instituto Valenciano de Conservación, Restauración e Investigación (IVCR+I) para su recuperación a la que se destinaron otros 76.000 euros. La humedad y la carcoma han sido los enemigos de unas piezas de madera que se encontraron muy deterioradas.