Vecinos del Jardí de la Pau de Xàtiva anuncian acciones ante el problema de incivismo

Una de las frecuentes imágenes que se pueden ver en el Jardí de la Pau de basura por el consumo de alcohol y otras sutancias. / lp
Una de las frecuentes imágenes que se pueden ver en el Jardí de la Pau de basura por el consumo de alcohol y otras sutancias. / lp

Decidirán las medidas concretas tras la reunión que mantienen este miércoles con el alcalde para abordar la solución al problema

BELÉN GONZÁLEZXÀTIVA.

Vecinos del entorno del Jardí de la Pau han llegado a su límite de aguante y aseguran que no están dispuestos a aceptar como normal las continuas molestias ocasionadas por individuos que se concentran en este espacio público.

De momento, han mostrado su malestar a través de las redes sociales bajo la denominación 'SOS Jardí de la Pau', pero están dispuestos a ir más allá, constituirse formalmente en plataforma y poner en marcha las acciones «pacíficas» tanto de presión como reivindicativas, incluso legales, que estimen oportunas para lograr solucionar un problema que vienen arrastrando desde hace más de dos años y medio.

Uno de los representantes de los vecinos, que, de momento, prefiere guardar el anonimato, aseguraba a LAS PROVINCIAS, que esta semana será clave para tomar las decisiones oportunas y será después de la reunión que mantendrán este miércoles con el alcalde, Roger Cerdà. Un encuentro del que, en principio, no guardan demasiadas esperanzas, teniendo en cuenta que las semana pasada, tras darse a conocer su denuncia, varios de los vecinos mantenían una reunión previa en la que el primer edil ya les delantaba que se trata de un problema de «difícil solución» y que el consistorio no cuenta con los medios necesarios.

Esa respuesta ya la han tenido anteriormente, puesto que este hartazgo y malestar ya lo han transmitido anteriormente a la administración y a los políticos, de ahí su poco optimismo a que desde la administración local se pongan los medios necesarios para poner fin a este problema, que no se trata ya solo de convivencia vecinal y respeto de las ordenanzas, sino que se está convirtiendo en un problema de seguridad. «El Jardí de la Pau parece de todo menos de la paz», asevera este vecino.

Están hartos de que las personas que allí se congregan habitualmente, no ya sólo incumplen sistemáticamente las ordenanzas municipales en cuanto a los ruidos y el consumo de bebidas alcohólicas, sino que también consumen sustancias estupefacientes de diferente tipo, generan peleas y realizan otras actividades de tipo desde defecaciones hasta relaciones sexuales a cualquier hora del día. Todo ello, teniendo en cuenta que junto a este jardín hay un centro de educación Primaria, el Gozalbes Vera.

Durante todo este tiempo lo único que han podido hacer es llamar a la policía o recoger firmas, que presentaron en el Ayuntamiento o reuniones con el alcalde sin llegar a una solución. Incluso muchos vecinos han sufrido enfrentamientos con ellos, cuando les han reprochado su conducta. De hecho, han colgado vídeos en redes sociales que prueba todo lo que denuncian.

Este vecino asegura que no se trata de un tema policial y que es cierto que desde hace un tiempo los agentes pasan con más frecuencia. «Si no hay peleas o protagonizan algún altercado, aunque estén consumiendo bebidas alcohólicas u otras sustancias, no les pueden hacer nada», explica e indica que además, aunque se les amenace con una multa, les da igual, porque son personas sin recursos y saben que nos la van a pagar.

Consideran que la solución está en la coordinación entre concejalías de Policía y Bienestar Social, porque los individuos que habitualmente se reúnen en este espacio están identificados. Se trata de personas «sin oficio ni beneficio, que reciben una ayuda de Bienestar Social y que lo único que hacen es pasar el día allí, en el Jardín, consumiendo y molestando», explica este vecino.

Este colectivo, que podrían pasar a constituirse como plataforma vecinal, cuenta con el apoyo de más de un centenar de personas a título personal, la comunidad educativa del Gozalbes Vera, así como otras Asociaciones de Padres y Madres y otras varias de vecinos de otros barrios y colectivo juveniles.

El último colectivo que les ha mostrado su apoyo y adhesión es el Centro Júnior Atalaia, una entidad que presta servicios a los jóvenes, con sede en la Parroquia del Carmen y que trabaja con niños y chicos de 8 a 16 años. Asegura este colectivo que abandonaron las actividades que realizaban en el Jardí de la Pau desde hacía muchos años por la suciedad, de excrementos de perros en zonas verdes, de animales sueltos fuera del lugar indicado y especialmente por la presencia de «grupos de gente consumiendo alcohol y otras sustancias en la vía pública que, aunque nunca ha supuesto un problema grave de inseguridad, sí que colaborado en la degradación del espacio, lejos del modelo de ocio sano que pretendemos inculcar en nuestros asociados».

No quieren desvelar las acciones que tienen prevista llevar a cabo en concreto, pero tienen entre sus intenciones de dar mayor visualización a esta problemática en estas fechas cuando más afluencia de visitas recibe la ciudad, como es la Fira d'Agost.

La ordenanza municipal es clara al respecto. Su artículo 2 expone que: «En particular, serán de aplicación las prescripciones de esta ordenanza, entre otras, a actividades no tolerables propias de las relaciones de vecindad, como gritar, vociferar, acciones directas del comportamiento humano... que se realicen en viviendas, locales o inmuebles públicos o privados y espacios abiertos de carácter privado».