El viaje inolvidable de Nacho Errando: una habana de película

Fachada del cine Yara, icono cultural habanero./
Fachada del cine Yara, icono cultural habanero.

La ilusión del realizador valenciano era estudiar en la mítica escuela de cine de San Antonio de los Baños. Allí aprendió a observar alejado de las prisas en una ciudad de colores

HELENA MELÉNDEZ

Durante el mes y medio que Nacho Errando pasó en Cuba decidió no fotografiar las cosas que realmente le gustaban. El motivo, tal y como explica el realizador y fotógrafo valenciano, es que tuvo que escoger entre hacer la foto o meterse de lleno en el momento. «La cámara pone a la gente en alerta, prefería dejarla y empaparme de todo. He optado por hacer fotos de arquitectura, los edificios no te miran mal y no desconfían. Para hacer retratos debería haberme quedado allí tres meses», confiesa el fundador del sello visual Enredo.

Videoclips

Nacho Errando
es sobrino del diseñador Javier Mariscal y, pese a su juventud, ya ha desarrollado una fructífera carrera como realizador y guionista de videoclips, fashion films y documentales.

Hacía un par de años que Nacho acariciaba la idea de cursar un taller en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, un sueño que se hizo realidad el pasado verano cuando, tras inscribirse en el curso de 'Guion y Desarrollo de Proyectos', puso rumbo a la isla para instalarse en el pequeño pueblo integrado en la naturaleza que alberga las instalaciones de la mítica escuela de cine, un centro que acoge a sus alumnos en régimen de internado dejándoles libres los fines de semana. «Lo más interesante a nivel educacional es el fenómeno de la escuela, está ubicada en mitad de la selva tropical con unos niveles de humedad salvajes, rodeada de campo y terrenos agrícolas. Desde el aula ves pasar caballos y aves de todo tipo, está plagado de insectos».

Durante el tiempo que pasó allí el realizador tuvo que adaptarse a las circunstancias particulares que se generan en unas instalaciones precarias en las que debes aprender a vivir con lo esencial y donde el wifi es un caro lujo al que, con suerte, puedes acceder unos diez minutos al día. No en vano la escuela, fundada por Gabriel García Márquez con el respaldo de Fidel Castro, ha sido bautizada como 'el monasterio del cine'. «Allí te enseñan a observar, no estamos acostumbrados a mirar detenidamente las cosas, vamos directamente al botón de play. Igual no tienen muchos medios técnicos pero disponen de tiempo, calma y un paisaje increíble. Una escuela así no puede existir en otro lugar del mundo».

Así es San Antonio de los Baños Artemisa (Cuba)

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127 km
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246.300 habitantes
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Situada a 3.763 km de Valencia

La Habana.

Cuenta Nacho que si, por un lado, la exigencia a la hora de centrarse en las clases es radical, en la escuela los momentos de desconexión son igual de importantes en la formación. Por ello, las instalaciones incluyen un campo de fútbol enorme, un gimnasio y una piscina olímpica. Todos los viernes, además, se proyecta una película en la sala de cine y se organiza una fiesta con un dj del pueblo de al lado. «No hay drogas pero hay alcohol, ron que venden en la cafetería muy barato. Esas fiestas las recuerdo con mucho sudor, mucho sexo, mucho suelo y poca ropa. Se respiraba un ambiente muy libre y desinhibido».

Los fines de semana Nacho se perdía por las calles de una Habana a sus ojos tomada por los influjos de un anhelo capitalista salvaje que en su opinión le ha robado el encanto. No dejó de visitar los cines de la Avenida 23 y de disfrutar del ambiente que los domingos se genera en torno al Malecón, atestado de gente joven con altavoces poniendo música, bailando y bebiendo. «La Habana vieja está llena de gente mayor jugando al parchís y de niños pequeños, hay animales por todas partes. Como apasionado de la vida de repente ver tanta marcha en la calle es todo estímulos. Para nosotros, que vivimos en ciudades más normalizadas, es impactante».