El yerno negó haber recibido comisiones de la trama Erial

EP/ A. C. VALENCIA.

María Zaplana, hija del expresidente, y su marido Luis Iglesias declararon como investigados ante la Guardia Civil en noviembre del pasado año por su presunta participación en un blanqueo de capitales en Valencia, Madrid y otros delitos como Suiza, entre 2015 y 2018, en relación a un presunto delito de blanqueo de capitales que se habría cometido a través de una vivienda alquilada en el centro de la capital valenciana.

Iglesias negó haber mantenido relaciones mercantiles o profesionales con su suegro y justificó que al detectársele la enfermedad a principios de 2015, comenzaron a buscar vivienda en Valencia porque iba a ser intervenido y requerían una con determinadas «condiciones de asepsia». Inicialmente, fue para su suegro aunque con posterioridad también la usaron ellos porque su mujer empezó a trabajar en 2016 en la capital de la Comunitat como asesora de la gestora del PP.

El yerno afirmó desconocer las circunstancias de la firma del alquiler y negó que Zaplana le hubiera pagado todas o parte de las rentas del piso, en el que él mismo intervino para realizar el primero de los pagos, por 25.000 euros, que agrupaban mensualidad, fianza y comisión de la agencia y que abonó de sus ingresos profesionales. Asimismo, negó haber recibido ninguna comisión por trabajos relacionados con Zaplana. Por su parte, María Zaplana declaró que solo había percibido percepciones económicas como asesora de la Secretaría de Estado de Turismo entre 2012 y 2016; que nunca había mantenido relaciones mercantiles con su padre; que conoció a la propietaria y que nunca vio ni coincidió con Miroslav Schopoff, el arrendatario del inmueble. Además, negó que su padre les hubiera aportado fondos para satisfacer el alquiler.

La vivienda era alquilada, de acuerdo con lo que se ha podido descubrir en las diligencias de entrada y registro practicadas, y ese alquiler lo ostentaba un súbdito ruso de nombre Miroslav Schopoff, implicado en una causa en la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales y fraude fiscal, quien a su vez, y en contra lo de pactado con la propiedad, lo habría subarrendado a la hija de Zaplana. Schopoff es el fundador y consejero delegado de OroDirect, y su nombre se hizo público a raíz de la desarticulación de una presunta trama de fraude fiscal.