Ximo Puig: «Tenemos hasta el 5 de marzo para decidir si adelantamos las elecciones. Es posible pero no es probable»

El jefe del Consell, Ximo Puig, en su despacho del Palau de la Generalitat. /Txema Rodríguez
El jefe del Consell, Ximo Puig, en su despacho del Palau de la Generalitat. / Txema Rodríguez

El presidente de la Generalitat valora la convocatoria del 28-A aunque advierte de que puede que tampoco solucione nada

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

Ximo Puig analiza la convocatoria electoral del 28 de abril y algunas de las claves del final de la legislatura autonómica, con el horizonte de los comicios municipales y autonómicos.

-¿Le gusta el 28 de abril para las elecciones generales?

-Es una fecha bien argumentada por el presidente. La decisión le correspondía a él.

-Hasta hace poco el planteamiento de Pedro Sánchez era alargar la legislatura todo lo posible.

-En puridad se puede gobernar sin presupuestos. Otra cosa es si eso sería lo mejor. Es posible que las elecciones tampoco solucionen nada.

-¿Cómo piensa hacerlo para que el debate nacional no se coma la campaña autonómica?

-Vamos a intentar explicar qué hemos hecho y de dónde venimos. El PP gobernó 20 años y dejó una enorme hipoteca reputacional. En Andalucía han podido engañar, pero aquí sí que se puede comparar.

-Compromís ha propuesto recuperar la Entesa. ¿Cómo le suena?

-Son circunstancias diferentes (a 2015) pero vamos a verlo.

-¿Contempla adelantar elecciones como ha planteado Manolo Mata?

-Tenemos hasta el 5 de marzo para decidir y no voy a recortar nuestras posibilidades. Tenemos que analizar las cosas de una manera serena y ver todos los argumentos. Es posible, pero no es probable.

-¿Teme acabar pagando los platos rotos del coqueteo de Sánchez con los independentistas?

-No ha existido ese coqueteo. El presidente ha puesto encima de la mesa el diálogo y la ley. Se ha hablado de cesiones. ¿Pero qué cesión ha habido si han votado en contra de los presupuestos? La actitud de los independentistas ha generado en toda España una enorme indignación. Pero no hay que confundir el independentismo con Cataluña.

-¿Se equivocó usted cuando se reunió con Puigdemont? ¿No le dio oxígeno al independentismo?

-Aquí en el Palau le dije a Puigdemont que estaba absolutamente en contra de ese proceso independentista. A nosotros nos interesa una Cataluña que tenga una relación buena con la Comunitat Valenciana, que ahora se imposibilita por esta situación de anormalidad y de fractura allí. Lo que no era normal es que dos comunidades vecinas no tuvieran ningún tipo de relación.

-¿No resulta chocante que el mismo Consell que hizo bandera de acoger al Aquarius tenga tantos problemas con la gestión de sus políticas sociales?

-Las políticas sociales han crecido en el presupuesto de una manera exponencial. En dependencia hemos superado ya la cifra histórica de las 70.000 personas, se han hecho leyes como la de servicios sociales, que considera este servicio como un derecho. Puede haber algún problema de gestión vinculado a temas económicos, pero se ha avanzado.

-¿Está convencido de que la gestión pública siempre es mejor? En algunos ámbitos como el sanitario su Consell ha parecido demonizar la gestión privada en ocasiones.

-No pienso que haya que demonizar la gestión privada. Ahora bien, quien tiene que pilotar los servicios públicos del estado del bienestar es el sector público. Pero eso no quiere decir que toda la prestación de los servicios públicos deba ser ejecutada directamente.

-¿Dónde ha quedado el compromiso del Botánico de reducir el sector público valenciano? Cuatro años después, hay más empresas públicas que antes...

-No es así. Es verdad que hay algunas que están en proceso de disolución. Y de la misma manera que no hay que demonizar el sector privado, tampoco hay que hacerlo con el público. No se trata de hacer una medición al peso, sino de ver si las que hay sirven para los objetivos generales. Ninguna empresa pública tiene que tener carácter vitalicio.

-¿En serio que era más prioritario poner en marcha A Punt que acabar con los barracones o con las listas de espera?

-La discusión no puede ser pan o cultura. Evidentemente que es necesario superar las insuficiencias que existen en algunos campos. Pero también es importante que tengamos instrumentos de mejora de la calidad democrática, como una televisión en nuestra lengua.

-¿A usted le gusta À Punt?

-(silencio) Veo poca televisión en general. Creo que hay profesionales intentando hacer un ejercicio de decencia periodística. Es una televisión que debe ganar mayores espacios de protagonismo.

-¿Qué mensaje envía la Comunitat al exterior si proyectos como Intu Mediterrani tropiezan con tantas dificultades en su Consell?

-La Comunitat es un territorio amable para la inversión extranjera. Que un proyecto pueda tener alguna dificultad desde el punto de vista ambiental se puede entender. Pero no acepto que se pueda satanizar.

-¿Qué es peor, rebajar la exigencia de una nueva financiación o que esa demanda no tenga resultado?

-Niego la mayor, yo no he rebajado esa exigencia. Con Rajoy conseguimos que en la conferencia de presidentes pusiera una fecha, pero luego no cumplió.

-¿Y con Sánchez?

-A Sánchez se lo he dicho cada vez que he tenido la oportunidad. En los mítines se lo he dicho, aunque él después no diga nada, pero yo se lo he dicho. Y lo continuaré diciendo. El problema valenciano es infrafinanciación, infrainversión y deuda.

-¿Contabilizar año tras año 1.300 millones irreales como ingresos no contribuye a aumentar el agujero de las cuentas valencianas?

-Claro.

-¿Y eso no ayuda a empeorar la situación financiera de la región?

-Pero es que la ecuación es otra: ¿vamos a seguir sin poder financiar los servicios públicos que necesitamos y por tanto vamos a deteriorar más la calidad de vida de los valencianos? No estamos dispuestos.

El jefe del Consell, Ximo Puig, en su despacho del Palau de la Generalitat.
El jefe del Consell, Ximo Puig, en su despacho del Palau de la Generalitat. / Txema Rodríguez

-¿Ha sido un error que su Consell mantuviera las subvenciones a instituciones que defienden el catalanismo y el independentismo?

-No ha habido ninguna subvención de la Generalitat para apoyar el independentismo.

-Pero subvencionar a una entidad que anuncia campaña en apoyo de los independentistas en prisión...

-Cuando se da una subvención es para hacer cosas concretas. Estoy convencido de que no ha habido ninguna subvención a ninguna entidad para favorecer la independencia de Cataluña. ACPV y entidades de estas características hacen muchas actividades para la defensa de la lengua y de carácter cultural.

-¿Entendió la presencia de los consellers Soler y Marzà en un acto de exaltación de los presos independentistas?

-El Consell está absolutamente alejado de cualquiera de esas ideas del independentismo y de los països catalans.

-¿Su Gobierno ha arrinconado a la concertada?

-No. Hay más aulas en la concertada ahora que en 2015. Y recientemente hemos llegado a acuerdos. Es evidente que había que dignificar la educación pública, y hay un espacio de cooperación. La política del Consell no va contra la concertada, va a favor de dignificar la pública.

-Vista la foto del domingo en Colón, ¿descartaría cualquier posibilidad de pacto con Cs después de las autonómicas?

-Lo que dice Cs ahora está muy alejado ahora de las posiciones centradas que yo defiendo. Pero durante la legislatura han votado buena parte de nuestras propuestas.

-¿Cuál es la diferencia entre Jorge Rodríguez y Eusebio Monzó para que su partido pida que Monzó no vaya en listas y Rodríguez sea candidato a la alcaldía de Ontinyent?

-Jorge Rodríguez esta investigado por una cuestión que tiene que ver con el nombramiento durante un mes de cinco altos cargos, que puede ser una prevaricación de carácter administrativo y no es ningún tema relacionado con la corrupción. Si es culpable o no lo va a decidir la justicia. En el momento que se levante el secreto de sumario, si hubieran acciones que no fueran decentes o reprochables, se tomarían decisiones.

-Si va a ser candidato y puede volver a ser alcalde, ¿también podría volver a ser presidente de la Diputación?

-En condiciones normales, el candidato a ese cargo debe de ser el actual presidente de la Diputación. Pero eso lo decidirá el partido.

-¿Carmen Monton está rehabilitada?

-(silencio) Inhabilitada políticamente no lo ha estado en ningún momento.

-Pero presentó su dimisión.

-Porque en momentos determinados uno piensa que es bueno dar un paso atrás.

-Dimitió porque había copiado el trabajo de fin de máster.

-Casado no se ha aplicado el mismo rasero.

-¿Le hará un hueco en sus listas a la exconsellera?

-Aún no he pensado en las listas. Hay que ver en cada momento para qué es uno útil en el partido. Carmen es una persona con la que hay que contar en el futuro.

-Dijo en Elche que no optará a la reelección al frente del PSPV. ¿Mantiene el compromiso?

-Claro. Ha pasado poco tiempo para cambiar de opinión (risas)

-¿Su sucesor o sucesora estará en sus listas?

-No es necesario.

-¿Está contento con la gestión de todos sus consellers?

-Sí.

-¿Irán todos en listas?

-Eso lo decidirá el partido. En principio ellos son la cara visible del Gobierno y parece razonable.

-¿Y todos tienen garantizada la continuidad en un futuro Consell?

-Una nueva etapa exige un nuevo impulso, pero en absoluto descarto que pudieran estar todos.

-Independientes en las listas. ¿De acuerdo con Mata en que mejor no o con Mako Mira en que mejor sí?

-Sí a independientes y sí a militantes. Siempre he querido desde que soy secretario general es avanzar para ampliar la base (del partido) y tener una mentalidad abierta.

-El PSPV tiene cinco concejales en el Ayuntamiento de Valencia. ¿Para Sandra Gómez, pasar a siete concejales sería un buen resultado o dependerá de si se gobierna?

-Todo lo que sea avanzar es positivo. Perder el gobierno es muy negativo, y eso es así.

-¿Entiende los recelos que despierta en Compromís el protagonismo político de Gabriela Bravo?

-No creo que sea así. A mí no me los han transmitido. Y no entiendo por qué. Yo escucho a todos.