La violenta 'vía eslovena' de Torra, en cinco claves

Puesto fronterizo durante el conflicto esloveno de los 10 días./Peter Božič
Puesto fronterizo durante el conflicto esloveno de los 10 días. / Peter Božič

El presidente de la Generalitat no aclara si quiere volver a celebrar un nuevo referéndum de independencia y si su objetivo es proclamar de nuevo la república de forma unilateral, como hizo Eslovenia

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha sacado a la palestra la 'vía eslovena' para reclamar la independencia para Cataluña, pero no aclara si quiere volver a celebrar un nuevo referéndum de independencia y si su objetivo es proclamar de nuevo la república y atrincherarse en el Palau de la Generalitat. Sus palabras le han merecido un aluvión de críticas y el Gobierno no ha tardado en recordarle que España no es Yugoslavia ni Cataluña Eslovenia. ¿Pero qué es la vía eslovena y qué paso en Yugoslavia en los 90? ¿Por qué se abraza una solución que tuvo un final violento? Estas son las claves para entender las razones de Cataluña y recordar cómo logró la independencia Eslovenia.

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Un llamamiento con dramatismo

Torra -derecha- estrecha la mano del ministro de Defensa de Eslovenia durante su visita a la capital del país.
Torra -derecha- estrecha la mano del ministro de Defensa de Eslovenia durante su visita a la capital del país. / Jordi Bedmar|EFE

No es la primera vez que el independentismo propone la vía eslovena. Aunque nunca lo había hecho de una forma tan solemne. Otros modelos que también han estado sobre la mesa en el pasado son el de Kosovo, el de Quebec o el de Escocia. El presidente de la Generalitat abrazó la llamada 'vía eslovena' el viernes pasado en su viaje a Eslovenia y reiteró la apuesta el sábado en Bruselas, al calor de la presentación del Consejo para la República. «Los catalanes hemos perdido el miedo. No nos dan miedo. No hay marcha atrás en el camino a la libertad. Los eslovenos decidieron seguir adelante con todas las consecuencias. Hagamos como ellos y estemos dispuestos a todo para vivir libres», afirmó. Toni Comín habló de tramó final para alcanzar la secesión «dramático».

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La vía acabó en un conflicto violento

Guardias fronterizos en Eslovenia, durante el conflicto armado que provocó la declaración de independencia.
Guardias fronterizos en Eslovenia, durante el conflicto armado que provocó la declaración de independencia. / Reuters

Eslovenia se independizó de la extinta Yugoslavia en los años 90. En pleno proceso de desintegración de la federación yugoslava, tras la caída del Muro de Berlín y el hundimiento de la URSS, Eslovenia, el 26 de diciembre de 1990, celebró un referéndum unilateral de independencia, sin el visto bueno de Belgrado. Con una participación del 93% del censo, el 95% de los eslovenos que acudieron a votar dijeron sí a la independencia. El presidente esloveno dio seis meses a Belgrado para negociar. Milosevic no movió ficha y a los seis meses, el 25 de junio de 1991, la Asamblea de Eslovenia declaró la independencia, con el apoyo del 94% de los diputados de la Cámara parlamentaria.

Al día siguiente, Belgrado, cuyo presidente era el dictador Slovodan Milosevic, envió los tanques. Empezó la llamada 'Guerra de los diez días', que se saldó con 63 muertos. Medio año después, Alemania, Suecia e Islandia reconocieron el nacimiento de un nuevo Estado, hoy miembro de la UE. La desmembración de la antigua Yugoslavia y las sucesivas guerras causaron 133.000 muertos.

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Ya demostró ser un fracaso

Imagen en el Parlamento catalán el día de la votación de la Declaración Unilateral de Independencia, el 27 de octubre de 2017.
Imagen en el Parlamento catalán el día de la votación de la Declaración Unilateral de Independencia, el 27 de octubre de 2017. / AFP

El presidente de la Generaliat, de momento, solo ha hablado del modelo esloveno como ejemplo para llegar a la independencia. Pero no ha detallado qué quiere decir con ello. Por ejemplo, no ha aclarado si su objetivo es volver a celebrar un referéndum y proclamar la república de nuevo. Y es que esa es al vía por la que optó Carles Puigdemont la legislatura pasada con un rotundo fracaso. El 27 de octubre del año pasado, el Parlamento catalán declaró la independencia por mayoría absoluta (con el 53% de los escaños de la Cámara catalana, que representaban al 47% de la población), pero la bandera española no fue arriada del Palau de la Generalitat. Los miembros del llamado estado mayor del 'procés' decidieron no defender la independencia y se marcharon, primero de fin de semana, y más tarde al extranjero, en el caso de Puigdemont y algunos de sus consejeros. Torra debe aclarar ahora si su apuesta es aprobar la DUI y resistir en el Palau de la Generalitat hasta que haya reconocimientos internacionales y además tomar el control efectivo del territorio. Durante los seis meses que lleva en el cargo, ya ha insinuado varias veces que es partidario de un nuevo 1-O.

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Ningún paralelismo con cataluña

El dictador Milosevic -derecha-, en 1991, tras la respuesta armada contra Eslovenia en 1991 y durante una reunión con el presidente croata Tudjman.
El dictador Milosevic -derecha-, en 1991, tras la respuesta armada contra Eslovenia en 1991 y durante una reunión con el presidente croata Tudjman. / Reuters

De entrada, históricas. Además, la Yugoslavia de Milosevic era una dictadura de terror, nada que ver con la España democrática de la que quiere independizarse Quim Torra. España está en la UE y en la OTAN. Y el apoyo a la independencia en Cataluña está muy lejos del que tenía Eslovenia. Del 47% en el caso catalán, superior al 90% en el país balcánico. El secesionismo catalán apuesta por la vía eslovena, pero obvia las decenas de muertes que se produjeron y señala que la vía catalana solo puede ser pacífica.

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La visión no violenta de Eslovenia

Columna de prisioneros yugoslavos escoltados por fuerzas eslovenas tras rendirse.
Columna de prisioneros yugoslavos escoltados por fuerzas eslovenas tras rendirse. / Peter Božič

En el independentismo admiten que la vía eslovena provocó dolor y decenas de muertos. Pero aseguran que las provocó no Eslovenia, sino la respuesta de Belgrado, enviando los tanques y causando una guerra que duró 10 días. La vía eslovena era pacífica y si al final no lo fue, no es por culpa de los eslovenos. Desde el independentismo se defienden de los ataques recibidos en las últimas horas por parte de Quim Torra, blanco de las críticas de buena parte del arco político, desde los comunes hasta Vox, y tratan de darle la vuelta: se preguntan hasta dónde estaría dispuesto a llegar Madrid para evitar la independencia de Cataluña.