El tripartito se divide ante la propuesta de crear un nuevo ente público

Beatriz Gascó, diputada de Podemos e impulsora de la propuesta ecologista. / Jesús Signes
Beatriz Gascó, diputada de Podemos e impulsora de la propuesta ecologista. / Jesús Signes

Podemos apuesta por la constitución de la Agencia Valenciana de Residuos mientras que los socialistas la consideran innecesaria

A. CERVELLERA

La Comunitat Valenciana fue una de las autonomías que más entes públicos constituyó durante la primera década del siglo. Durante estos años de pujanza económica los Gobiernos del PP decidieron crear decenas de organismos que tuvieron que ser recortados con la llegada de la crisis. El Consell del Botànic que forman PSPV y Compromís y apoya Podemos ha vuelto a fomentar, en menor medida, esta práctica y en esta legislatura ha creado doce nuevas entidades pero, ahora, los socios discrepan acerca de la necesidad de crear una más, la Agencia Valenciana de Residuos.

Durante la última semana, la ley de tramitación ordinaria para la prevención y el fomento de la economía circular en la Comunitat Valenciana, la norma que contempla la creación del ente, ha continuado la tramitación parlamentaria y ya se ha comenzado a debatir en la comisión de Medio Ambiente. La norma impulsada por Podemos fue uno de los proyectos que los partidos del Botànic acordó sacar adelante en los tres meses que quedan de legislatura antes de que se disuelvan Les Corts para convocar las elecciones autonómicas. El partido morado logró que sus socios se comprometieran a respaldar esta iniciativa, entre otras cosas, como contrapartida de su respaldo para aprobar los presupuestos de la Generalitat para 2019. Sin embargo, la constitución de la agencia es un punto de fricción para sacar adelante la ley.

uApoyo a municipios
Fomentar actuaciones para respaldar los servicios de gestión de residuos de competencia local.
uImpuestos
Colaborar en la recaudación de los tributos y evitar multas comunitarias cumpliendo la legislación europea.
uPromoción
Impulsar y promover programas para la prevención y reducción de residuos así como de investigación.

Tal y como ha dejado claro Beatriz Gascó, parlamentaria de Podemos, su formación considera esencial la Agencia Valenciana de Residuos. En declaraciones a este diario, Gascó recuerda que la Generalitat tan sólo cuenta con 7 trabajadores dedicados a esta temática mientras otras autonomías como Cataluña tienen tanto agencia como casi 200 personas centradas en la gestión de residuos. La diputada autonómica considera que las comparecencias de los últimos días en Les Corts han evidenciado que queda mucho por trabajar en cuestiones como la materia orgánica o los mismos vertederos y es muy contundente al afirmar que sino se invierte hoy se terminará gastando ese dinero en multas de la Unión Europea ya que no se cumple la normativa comunitaria.

Desde el PSPV la postura respecto al nuevo ente es diferente. Por el momento, los socialistas recelan de la creación de una agencia que consideran que muchas de sus funciones ya son asumidas directamente por parte de la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente. Por su parte, Compromís se mantiene en una posición intermedia entre los dos partidos aunque su postura es más cercana a Podemos. Pero mucho más lejos que los socialistas y los nacionalistas se sitúa PP. El partido cree que esta entidad se puede convertir en un 'chiringuito' en el que el tripartito pueda colocar a dirigentes afines. Más cerca se encuenta Ciudadanos, que podría apoyar aspectos concretos de la ley. Por ello, se ve muy difícil que los partidos de la oposición puedan respaldar la constitución de la agencia.

Ley de residuos

Otros muchos puntos de la ley si que generan un mayor consenso en el Botànic y cuestiones como dificultar la obsolescencia programada, aumentar el número de trabajadores autonómicos dedicados a la gestión de residuos o fomentar prácticas más limpias tienen un apoyo casi unánime. Sin embargo, existe un apartado que vuelve a separar a los socios, el sistema de retorno de envases, un proyecto que provocó una crisis que terminó con la salida del secretario autonómico de Medio Ambiente, Julià Àlvaro. Pese a todo, en Podemos no descartan renunciar a este punto si ayuda a consensuar el resto de la norma.