Díaz insiste en gobernar aunque las cifras no dan

Susana Díaz, a su llegada esta mañana a la sede del partido en Sevilla. /Efe
Susana Díaz, a su llegada esta mañana a la sede del partido en Sevilla. / Efe

La presidenta andaluza reconoce que errores propios y de Sánchez provocaron los malos resultados

CECILIA CUERDO

«A este partido nadie le puede poner de rodillas porque ha ganado las elecciones». La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, tiró de orgullo para levantar los alicaídos ánimos socialistas y ratificó en que, pese a que los números no salen, empezará las negociaciones con las formaciones «constitucionalistas» para intentar formar gobierno y garantizar la gobernabilidad sin que haya que contar con el partido de «ultraderecha, racista, homófobo» de Vox.

Díaz apeló a la legitimidad de ser el partido más votado para llevar a cabo esos contactos, y emplazó de nuevo a Ciudadanos a que tenga en cuenta que contar con el apoyo de Vox les puede pasar factura en próximas elecciones generales.

La líder del partido fue recibida hoy con un largo aplauso por el comité director del PSOE andaluz, máximo órgano entre congresos. En su intervención intentó insuflar moral a un partido que no sabe qué es estar en la oposición, pero reconoció que la realidad está ahí. «Parece que lo nuevo es mejor», ironizó.

La todavía presidenta en funciones reconoció que no se le pueden poner «paños calientes» al escenario surgido de las urnas del 2 de diciembre, y que es casi imposible que el PSOE mantenga el Gobierno. Díaz achacó los malos resultados, 400.000 votos y 14 escaños menos, a «errores propios», la estrategia de su campaña, y «circunstancias en clave nacional», el apoyo de los independentistas a Pedro Sánchez en la moción de censura y la búsqueda de su apoyo para los Presupuestos.

En su ejercicio de autocrítica, Díaz mencionó que «quizás no se haya recuperado la agenda social a la velocidad que demandaban los ciudadanos», e incluso los casos de corrupción de anteriores etapas, porque «en la mía no hay una sola mancha, aunque lo hayan intentado».

 La dirigente socialista también señaló entre las causas del varapalo el aumento de la abstención en la izquierda y los votos nulos.