El Senado aprueba la reforma del Estatut con la abstención de Cs y sin el voto de Vox

Ximo Puig, junto a los expresidentes Joan Lerma y Alberto Fabra, ayer en el Senado. / lp
Ximo Puig, junto a los expresidentes Joan Lerma y Alberto Fabra, ayer en el Senado. / lp

La ministra Batet dice que el texto, que ahora debe ser ratificado en Les Corts, genera responsabilidades al Gobierno

S. P.

valencia/madrid. El pleno del Senado aprobó ayer la reforma del Estatuto de la Comunitat Valenciana, que incluye que las inversiones del Estado en esta comunidad deberán ser equivalentes al peso demográfico de la región, con el voto a favor de todos los grupos parlamentarios a excepción de Ciudadanos, que se abstuvo en la votación, y del senador de Vox, que decidió no participar en la misma.

El resto de grupos que participaron en el debate previo a su aprobación se felicitaron del consenso con el que llegó a la Cámara Alta la reforma. De hecho, el texto alcanzó el Senado con un amplísimo consenso del Congreso, donde todo los grupos lo apoyaron salvo Ciudadanos, que se abstuvo. La formación, sin embargo, no llevó a la Cámara sus reticencias, informa Europa Press.

La iniciativa supone la incorporación al Estatuto Valenciano de lo que en su día se llamó 'cláusula Camps', por el nombre del presidente de la Generalitat que la impulsó, Francisco Camps. Se trata de una nueva disposición adicional para que las inversiones del Estado en esta comunidad sean equivalentes al peso demográfico de la región.

El texto insta a que las inversiones en la región sean equivalentes al peso demográfico Puig cree que se avanza en la profundización de un Estado autonómico «lo más federal posible»

A pesar de la casi total unanimidad en subrayar la importancia de la norma, la voz discordante la puso el senador de Ciudadanos Luis Crisol quien calificó la reforma de declaración de intenciones que será «un engaño más para los valencianos». A su juicio, este tipo de disposiciones «no vinculan al Estado», por lo que opinan que es una «estratagema» que busca réditos electorales y no traerá «ni un euro a los valencianos».

El senador del PP y expresidente valenciano Alberto Fabra dijo en cambio que se trata de una norma de la que se debe destacar que ve la luz con consenso. Fabra reivindicó la figura del expresidente Camps, que fue quien «fijó la disposición adicional» y el que «ha permitido llegar a esta reforma». «Es el momento de reconocer su acierto, valentía y ambición para dar a la comunidad lo que le correspondía», dijo.

A pesar de felicitar al pueblo valenciano por esta reforma, Fabra apuntó que ahora apela a la eficiencia de la misma y afeó al gobierno de Sánchez que de las inversiones previstas para 2018 en Valencia, sólo haya ejecutado el 43%. «Pedimos seriedad, compromiso y eficiencia», añadió.

Además, durante su intervención, Fabra echó en cara al senador de Compromís Carles Mulet que hablara de País Valenciano cuando en el Estatuto se contempla como Comunidad Valenciana. «Pedimos respeto al Estatut, igual que la bandera es la senyera y la lengua la valenciana (...) debe cumplirse en su literalidad y no dependiendo del día», recordó.

La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, celebró también que se aprobara la reforma y recordó que genera responsabilidades al Gobierno para cumplir con las inversiones fijadas en la norma. Además se congratuló de que la reforma haya salido adelante con un consenso amplio porque se ha conseguido que «la política sea un instrumento de acuerdo».

Por su parte, el presidente Ximo Puig -que se desplazó por la mañana a Madrid para seguir el desarrollo del debate- puso en valor la reforma del Estatuto frente a los «cantos de sirena» de quienes, «desde posiciones anticonstitucionales», quieren acabar con el Estado autonómico. «Ni recentralización ni rupturismo; hay que profundizar hacia un Estado autonómico lo más federal posible», señaló Puig en rueda de prensa en el Senado, donde recordó que en los últimos siete años de Gobierno del PP se dejaron de invertir en la Comunitat Valenciana más de 2.500 millones de euros «y eso significa miles y miles de puestos de trabajo», informa Efe.