El sanchismo y la ejecutiva de Puig chocan por la lista del PSPV a Les Corts para Valencia

El síndic del PSPV en Les Corts, Manolo Mata./EFE
El síndic del PSPV en Les Corts, Manolo Mata. / EFE

La dirección provincial envía a las asambleas su propuesta de candidatura y la ejecutiva nacional replica con sus propios nombres

JC. F. M.

El proceso de elaboración de la candidatura autonómica del PSPV por la circunscripción de Valencia saltó ayer por los aires. El intento de la ejecutiva del PSPV que lidera Ximo Puig de componer una candidatura que minimizaba la presencia del sanchismo derivó en una crisis sin precedentes, con guerra de candidaturas presentadas a las asambleas y la constatación de que el nerviosismo por unas expectativas que van a la baja desde el 2 de diciembre -el batacazo de Andalucía- se ha apoderado de los socialistas valencianos.

Hasta la fecha, la dirección nacional del PSPV trabajaba con un listado en el que había claras algunas cosas. La presencia de los principales cargos del partido, la de los dos consellers de esta provincia -Gabriela Bravo y Vicent Soler- y la de algunos de los actuales diputados copaban prácticamente todos los puestos de salida y no dejaban margen de maniobra para ninguna otra incorporación.

Pero ese listado no tenía por qué ser definitivo. A la vista de que el sanchismo apenas dispondría de un representante en puestos de salida, la diputada autonómica y líder provincial Mercedes Caballero, el sanchismo decidió remitir a las asambleas locales que el PSPV viene celebrando un listado con su propia propuesta de nombres para la candidatura autonómica de los socialistas valencianos por esta circunscripción. Junto a Caballero, catorce nombres en representación de las comarcas de toda la provincia. La líder provincial, referente sanchista en el socialismo valenciano y persona de la máxima confianza del número tres federal, José Luis Ábalos, pretendía que el proceso de confección de listas terminara reflejando la misma pluralidad que el partido hizo evidente en vísperas del congreso nacional celebrado en Elche, cuando Ximo Puig se impuso al candidato sanchista Rafa García -el alcalde de Burjassot- en la carrera para ser secretario general del PSPV. «Una lista no se hace en un despacho entre tres o cuatro. Hay que escuchar a la militancia», señaló un dirigente cercano a Caballero.

En aquellas primarias, el sanchismo obtuvo un 45% de los votos en la provincia de Valencia. Trasladado a la candidatura a Les Corts, la dirección provincial sitúa en tres los nombres que en aquella votación apoyaron a García y que ahora deberían de ocupar puestos de salida en la lista autonómica.

La respuesta de la dirección del PSPV, enterada ayer mismo de la maniobra del sanchismo, fue confeccionar su propia lista -incluso con el mismo tipo de letra de la propuesta sanchista-. Una relación de once nombres con todos los que se habían puesto sobre la mesa que compondrían la candidatura autonómica por Valencia. Una respuesta a la propuesta sanchista sobre la que ahora también tendrán que pronunciarse las asambleas. Y como consecuencia de ello, un pulso entre el sanchismo y la dirección que encabeza Puig por la candidatura de la circunscripción de Valencia.

La candidatura de País estaba cantada desde hace días. La encabezará con toda probabilidad el vicesecretario general de los socialistas, Manuel Mata, y contará en los siguientes puestos con los consellers de Justicia, Gabriela Bravo, y Hacienda, Vicent Soler, incluirá -así se da por hecho- a la propia Caballero, junto a Carmen Martínez, Concha Andrés y Rosa Peris, en los primeros puestos reservados para mujeres, y a José Muñoz y a Alfred Boix, en los de hombres. En esa circunstancia, la cuota sanchista quedaría limitada a la presencia de Caballero. El movimiento del sanchismo trata de impedir esa circunstancia.

El proceso de elaboración de listas arranca con la celebración de las asambleas locales en las que los afiliados del partido irán elevando sus propias propuestas. El próximo 7 de marzo se celebrará, con toda probabilidad, el comité provincial que dará forma a la propuesta de candidatura por esa circunscripción. Y sólo dos días después, el 9 de marzo, está previsto el comité nacional que debe dar luz verde a esas listas.

¿Y cómo se hace compatible el resultado de lo que decidan las asambleas con el criterio de la dirección nacional que encabeza Ximo Puig? Las dos listas presentadas obligan a un pulso o a una negociación.