El enigma Roca Samper: la policía sitúa en Moldavia al cerebro de Emarsa y él dice que está en Zaragoza

Roca Samper se fotografía para LAS PROVINCIAS./LP
Roca Samper se fotografía para LAS PROVINCIAS. / LP

Roca Samper envía su ubicación a LAS PROVINCIAS y accede a fotografiarse con la portada de este lunes de un periódico español para probar su localización

A. Rallo
A. RALLOValencia

El enigma Roca Samper. El que fuera cerebro financiero del caso Emarsa logró estar más de cuatro años fugado de la Justicia y refugiado en Moldavia. Y ahora, de manera sorprendente, la Policía lo vuelve a situar en esa República. Esta es la información que ha llegado al tribunal que debe juzgar al líder financiero de la trama –condenado ya a siete años por su participación en el expolio de Pinedo– por otro blanqueo de capitales en Andorra. Las gestiones parece que las han realizado la Unidad de Policía Judicial de la Audiencia Nacional, además, añaden que su hermana no tiene contacto con él desde la salida de la penitenciaría.

Pero Roca Samper asegura que no entiende nada y amenaza con querellarse contra la Audiencia. «Estoy en Zaragoza», afirma. El mismo lugar al que se marchó tras cerrar su etapa en Picassent. Allí tiene familia y mantenía la esperanza de poder reconstruir su vida. Para probar que realmente está en la capital maña, envía su ubicación a LAS PROVINCIAS y accede a fotografiarse –en una acción más propia de películas con secuestros– con la portada de ayer del diario Marca. Un periódico que difícilmente encontraría en Moldavia. Además, en una acción propia de películas de Hollywood, añade también otra instantánea en la que aparece con el Heraldo de Aragón, fechado el 3 de junio.

El considerado cerebro financiero de la trama asegura, además, que no tiene pasaporte, que se lo retiró la Audiencia de Valencia tras su puesta en libertad. Ahora aguarda la respuesta de los recursos contra la sentencia de la Audiencia de Valencia, condenado a seis años de prisión. «¿Fugarme ahora? No tiene sentido», responde. Argumenta que con la sentencia del Supremo y tras los dos años que estuvo en provisional, no estaría demasiado tiempo privado de libertad. Cree, además, que el juicio en Madrid se puede cerrar con una conformidad favorable a sus intereses.

Asegura que su abogado baraja ahora denunciar por prevaricación a la Audiencia Nacional. «El dinero lo daría a una ONG», apunta para zanjar el destino de una posible compensación. Cree que la Policía Nacional no ha hecho bien su trabajo. «Cobran un sueldo por aprobar una oposición y les da igual hacerlo bine o mal». Añade que continuamente conculcan los «derechos de los ciudadanos». El cerebro de la trama Emarsa lamenta la persecución que sufre. «Eso a los Pujol no les pasaría».