Radiotelevisión valenciana

À Punt se encomienda a la creación de un fondo de reserva para salvar sus cuentas

Edificio de la radiotelevisión pública valenciana/EFE
Edificio de la radiotelevisión pública valenciana / EFE

La dirección busca el modo de compensar sus pérdidas para poder aprobar la liquidación de 2018, que sigue pendiente

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

El consejo rector de À Punt sigue sin poder aprobar sus cuentas de 2018 a pesar de que debía haberlo hecho antes del 30 de junio, como marca la normativa mercantil. Pero la empresa pública que gestiona el servicio público de radiodifusión tiene ante sí dos problemas financieros que han impedido que eso suceda. A pesar de que la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación (CVMC) trata de restarle importancia a los desequilibrios gestores, lo cierto es que la situación patrimonial preocupa a los directivos y también a la Generalitat.

Para tratar de salvar el 'match ball', la empresa pública de la tele busca la manera de articular un mecanismo dispuesto en la ley que permitiría enjugar las pérdidas (de unos 700.000 euros) y evitar la situación en el futuro a la espera de un milagro económico en forma de ampliación de capital. La solución en cuestión se llama fondo de reserva y está contemplado en la disposición adicional cuarta de la ley de la radiotelevisión. Dicho fondo permitiría a la empresa pública disponer de una hucha en la que meter dinero que no agote un ejercicio y emplearlo para pagar deudas de otros años. Algo que en la actualidad no sucede porque la Generalitat se incauta de todo el dinero que sobra en las empresas y organismos que dependen económicamente de las arcas públicas. Los remanentes de tesorería no son posibles.

El fondo, eso sí, debe quedar aprobado y estructurado como una reserva especial y debe figurar en el balance dentro de los fondos propios. Además, debe quedar constituido cuando se aprueben las cuentas anuales del ejercicio. Y como À Punt no las ha aprobado todavía, podría aprovechar este momento para articular esta herramienta de la ley. Eso sí, en el momento de utilizar el dinero que se ahorre en este fondo, y que en ningún caso puede superar el 10% de los gastos anuales presupuestados, precisará de la autorización expresa del Consell. La comisión de radiotelevisión en Les Corts también debe estar al día del asunto.

Con este fondo de reserva, la corporación querría compensar las pérdidas de 2018 a cuenta de la transferencia que la Generalitat les ha hecho en 2019, porque el dinero que se provisione en el citado fondo sólo puede usarse para eso o para hacer frente a contingencias especiales derivadas de la prestación del servicio público. La aportación anual que la Corporación haga en este apartado no podrá superar en ningún caso el 10% de los gastos anuales y el remanente, si lo hubiera, disminuirá la cantidad que la Generalitat transfiere anualmente a la empresa a través de sus presupuestos en el ejercicio siguiente a aquel en el que se haya producido tal exceso. Ahí está la clave del fondo que la mercantil quiere crear aprovechando la aprobación de sus cuentas del año pasado.

El fondo es una posibilidad que establece la ley y que ya utilizan otras televisiones públicas y aunque está contemplado en la normativa, sólo se puede crear en el momento de la aprobación de la liquidación. La CVMC además, no podrá disponer de esos ahorros en el fondo de manera infinita, sino que si en los cuatro años posteriores a su dotación no se ha utilizado, la Generalitat lo incauta a través de una disminución de su transferencia a la tele pública, que en la actualidad es de 55 millones de euros al año.

9,2 millones en el aire

Además del desequilibrio patrimonial en el que se encuentra la sociedad, la mera gestión también está en entredicho. El informe de los equipos auditores reclama a la tele que devuelva 9,2 millones de euros que la Sociedad Anónima de Medios de Comunicación y la CVMC se han traspasado entre sí, generando una duplicidad de estructuras y un incremento de gastos de funcionamiento que parece innecesario para gestionar la radiotelevisión. Esa duplicidad también mantiene las cuentas de 2018 en el congelador y ha sido ya fruto de numerosas alegaciones por parte de la empresa pública, que debería devolver el dinero que le reclama la Generalitat. Sin embargo, la Corporación es más partidaria de hacer frente a esos nueve millones con el dinero del año que viene. Ahí es donde entraría el fondo. El desenlace se producirá en los próximos días.