Puig pide armonizar impuestos entre regiones para evitar el «paraíso fiscal» de Madrid

El presidente Ximo Puig junto a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. /Irene Marsilla
El presidente Ximo Puig junto a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / Irene Marsilla

El presidente critica la bajada de IRPF anunciada por Díaz Ayuso y lo ve «una suerte de rebajas de verano» por la capitalidad de la que disfruta esa autonomía

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

La diferencia entre los fondos que el Gobierno central transfiere a cada comunidad autónoma a través del sistema de financiación no es el único desequilibrio al que están sometidas las comunidades. El mapa impositivo autonómico evidencia también grandes desajustes entre lo que los ciudadanos de una y otra región pagan en impuestos, ya que la ley les permite subir o bajar los impuestos de Patrimonio, el 50% del IRPF que el Estado les cede y el de Sucesiones. Los últimos en beneficiarse de una rebaja fiscal serán los madrileños, a quienes la nueva presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, prometió en su debate de investidura reducir el tramo del Impuesto Sobre la Renta de las Persona Físicas (IRPF) en medio punto, lo que dejaría a la madrileña como la autonomía con menor presión fiscal. Una bajada que, según expusieron la mayoría de mandatarios autonómicos en la última conferencia de presidentes, en 2017, no pueden asumir el resto de autonomías porque es imposible competir con Madrid, que goza de la capitalidad y de amplios beneficios fiscales.

Ayer, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, criticó la decisión anunciada por su homóloga madrileña y pidió armonizar los impuestos comunes en todas las comunidades autónomas para que no se generen «paraísos fiscales como en el que se ha convertido Madrid», que según el jefe del Consell, ha practicado «una suerte de rebajas de verano» con la bajada de IRPF anunciada. Puig reclama abrir un debate «serio» sobre el sistema fiscal en España porque «hay que abordar ya con seriedad la cuestión fiscal y la financiación autonómica, cogidas de la mano. Porque es absolutamente irresponsable someter la política fiscal a una suerte de rebajas de verano que finalmente solo van a producir mayor discriminación, mayor desigualdad y la imposibilidad de que tengamos un Estado coherente», dijo ayer. Puig fue un paso más allá y recordó que las recetas adoptadas ahora por Díaz Ayuso ya se adoptaron en la Comunitat con los gobierno del PP y «acabaron trayendo recortes». «Esa política fiscal que ahora se anuncia en la Comunidad de Madrid ya se aplicó aquí y significó recortes sociales y una regresividad fiscal inasumible. El IRPF más alto para las clases medias y bajas y el IRPF más bajo para las rentas altas. Esa es una política fiscal vieja, caducada y que no da respuesta ni a la equidad, ni a la igualdad, ni a la decencia», denunció el presidente.

Las comunidades pueden subir o bajar el impuesto de Patrimonio, Sucesiones y el 50% de su IRPF

En la actualidad, Madrid ya cuenta con una escala de IRPF más baja de España en su tramo territorializado, pero la nueva presidenta de Madrid ha asegurado que lo bajará medio punto más. Ahora, tanto su tramo mínimo como el máximo ya son los más bajos de todas las comunidades de régimen común. Así, según han denunciado en varias ocasiones otros presidentes autonómicos, la capital ejerce un 'dumping fiscal' sobre el resto de regiones, porque ofrece un escenario de menor presión fiscal que atrae a más empresas que, a su vez, acaban generando más ingresos a la región. Más aún teniendo en cuenta que en la última liquidación del sistema de financiación -la del año 2017-, cada madrileño recibió 47 euros más per capita que la media del resto de comunidades de régimen común. Otras, como la Comunitat Valenciana ingresó 198 euros menos de la media por habitante, la vecina Murcia, 188 euros menos, o Andalucía, 114 euros menos.

El nuevo gobierno de la Comunidad de Madrid ha anunciado una rebaja de medio punto en el IRPF

Puig recordó que «en España, en los últimos años, se ha producido un proceso real de recentralización, y eso tiene beneficiarios desde la perspectiva territorial y perjudicados». Por eso, aseguró que «en este momento, propiciar esa competencia fiscal entre comunidades autónomas es absolutamente irresponsable, sobre todo teniendo en cuenta que nos estamos jugando el estado social y la igualdad entre españoles». «Ante una negociación con el Gobierno de España que debemos mantener las comunidades autónomas para superar la infrafinanción y para fortalecer el estado del bienestar es, como mínimo, imprudente, insolidario y temerario recortar los impuestos a quienes más pueden aportar», advirtió Puig. Para ello, el jefe del Consell reclamó que «en la reforma fiscal deben participar las comunidades autónomas», a quienes «debe exigírseles, como a todas las instituciones, responsabilidad fiscal». Para el presidente, situaciones como la de Madrid, generan paraísos fiscales dentro del territorio que generan «competencia desleal entre las comunidades autónomas a la hora de poner impuestos». Puig siempre se ha mostrado partidario de una armonización fiscal para determinados tributos -el IRPF es uno- y cree que deberían ser nacionales.

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