Palabra de Ximo Puig

Palabra de Ximo Puig
Jesús Montañana

El presidente olvida aplicar sus propuestas

Burguera .
BURGUERA .Valencia

Una cosa son los deseos y otra la realidad. De igual modo que una cosa es lo que se escribe y otra lo que se hace. El pasado mes de mayo se cumplieron cuatros años de la publicación de «El problema valenciano tiene solución», el libro que Ximo Puig presentó durante la campaña de 2015 como su manual de gobierno en el caso de que fuera presidente. El caso es que lo fue y lo sigue siendo. El caso es que, en el apartado de regeneración democratica y de las instituciones valencianas, Puig ha permitido que se incumpla punto por punto, casi frase a frase, todo lo que publicó.

En el caso de Les Corts, el dirigente socialista empezó asegurando que «la primera tarea, dentro del programa de revitalización de la vida institucional valenciana, es recuperar el papel central de Les Corts para la acción política». En este sentido, la Cámara no parece sustentar el foco de una vida política, que en la Comunitat gira en torno al Consell y los equilibrios y pulsos entre Puig, Oltra y el podemista Martínez Dalmau.

En el segundo párrafo de ese recetario, Puig indicaba que Les Corts «tienen un reglamento de partido, pues fue aprobado con los votos exclusivos del PP y otorga al patido mayoritario la facultad omnímoda de gobernar también la Cámara». Ese reglamento sigue vigente al 99%. Según el actual presidente de la Generalitat, para «promover la democratización de Les Corts» proponía fomentar la puesta en marcha de un nuevo Reglamento. Cuatro años después, ni está ni se le espera. Igualmente, se pretendía «reforzar la figura de su presidente» a través de «un haz de facultades que le permitan actuar frente al Consell en defensa de los derechos de los parlamentarios y establcer un mecanismo que le oblige a acudir al amparo de los diputados». Enric Morera no consigue siquiera que le presenten las facturas de en qué se gastan los grupos la subvención que reciben. «Es necesario extremar las garantías a la hora de elegir a quien debe desempeñar un papel sobre el que pivota la credibilidad del debate», en relación a la figura presidencial, que recae en Morera porque el propio Puig y la vicepresidenta Mónica Oltra sofocaron el intento de Compromís de relevar al dirigente nacionalista.

El socialista publicó en 2015 un libro con una serie de medidas para revitalizar la Cámara que se han incumplido en la práctica totalidad

«Debe asegurarse la facultad de todos los grupos para introducir iniciativas en la agenda de la Cámara», escribió Puig, quien esquivó este verano, y ahora, comparecer precisamente ante Les Corts gracias al modo en que PSPV, Compromís y Podemos bloquearon las iniciativas de PP y Cs para que el presidente de cuenta de temas relevantes: sus reuniones con Montero o la quita del IVF al grupo que vendió el periódico Mediterráneo, el periódico en el que Puig tiene acciones. Atendiendo a la frase del libro que señala que «no es admisible que la mayoría pueda vetar la introducción de asuntos en el orden del día de los diferentes órganos de Les Corts, sean estos comisiones o pleno», las situaciones inadmisibles son el pan de cada día en la Cámara. Para el recuerdo queda esta declaración de intenciones: «Se impone que las minorías puedan recuperar el control del control, de tal forma que no sea la mayoría la que decida en qué temas quiere ser controlada». La imposición sigue sin imponerse, para alegría del PSPV especialmente, que es quien lidera los vetos del Botánico a las reclamaciones de la oposición.

Puig consideraba que debían ser «modificados los requisitos para constituir comisiones de investigación: «No es aceptable que la mayoria pueda cercernar la facultad de investigar». Durante la pasada legislatura sólo vieron la luz investigaciones impulsadas por los grupos del Botánico. También consideraba el líder socialista que era preciso «reservar la presidencia de las comisiones de investigación para aquellos diputados que no pertenezcan a grupos que apoyan al gobierno». La comisión de Crespo Gomar, donde se pretendía investigar la presunta financiación irregular de PSPV y Bloc la presidió Podemos (partido que apoyaba al Consell) a través del diputado César Jimenez. En la actual legislatura, Jiménez ocupa el cargo de secretario autonómico de Vivienda.