Oltra y Soler tacharon de «chantaje» el mismo FLA que ahora «salva» al Consell

El conseller Vicent Soler y la vicepresidenta Mónica Oltra. /EFE/J. C. CÁRDENAS
El conseller Vicent Soler y la vicepresidenta Mónica Oltra. / EFE/J. C. CÁRDENAS

La vicepresidenta consideró una estafa, con el Gobierno de Rajoy, que un préstamo sustituyera el dinero que no llegaba vía financiación

JC. Ferriol Moya
JC. FERRIOL MOYAValencia

Ximo Puig sacó pecho el lunes,a su salida de la reunión mantenida en Madrid con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, por haber logrado, dijo, que el Gobierno central salvara a la administración autonómica de sus problemas de liquidez. Los 450 millones de entregas a cuenta estarán a lo largo de este trimestre, la recaudación de la financiación para la Comunitat crece 278 millones y otros 250 millones llegarán antes del 9 de octubre a cambio de aprobar el Plan Económico Financiero (PEF) con los pertinentes recortes.

De todos esos anuncios, el que constituye la novedad más inmediata es este último. No por la cuantía -era sabido que presentar el PEF desbloquearía 250 millones de euros de extraFLA- como por la fecha tope para remitir ese documento y aprobar los ajustes.

En todo caso, que el FLA acabe siendo la mejor noticia que puede exhibir el Gobierno valenciano en este momento tras su reunión con la ministra de Hacienda no deja de tener su ironía. Tanto la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, como el conseller de Hacienda, Vicent Soler, han repetido en diversas ocasiones que el Fondo de Liquidez Autonómica era una «estafa» y un «chantaje» para la Comunitat. Esos términos, es verdad, se utilizaron durante la presidencia de Mariano Rajoy en el Gobierno central, y con Cristóbal Montoro como máximo responsable del ministerio de Hacienda.

«Doble estafa»

Las referencias son varias. Oltra, en agosto de 2016, señaló que el FLA era una «estafa» para los valencianos porque «cambia el derecho a la financiación por un préstamo». «Es como si a un trabajador se le pagase su nómina con un préstamo», comparó. Unos meses antes, el titular de Hacienda, Vicent Soler, se pronunciaba en términos similares: «El FLA es una doble estafa para los valencianos. La primera porque supone la concesión de unos créditos blandos que hay que devolver aunque no tenemos recursos para hacerlo. Y la segunda porque es el ministro Montoro quien decide a su libre albedrío cuándo se concede», explotó.

Poco después, en mayo de 2016, Soler insistía en ese concepto de «doble estafa. No se reforma el sistema y se dice que no tenemos devengos, es decir derechos económicos. Y se nos da un crédito para mantener los servicios. Con la particularidad de que los ayuntamientos y las comunidades autónomas hemos hecho un esfuerzo brutal para reducir el gasto (la media era del 13%), mientras el del señor Montoro, es decir el de la Administración central, ha sido prácticamente cero, depende de si incluyes o no en el cálculo la Seguridad Social».

El FLA extraordinario es el mecanismo habilitado por el Gobierno para cubrir el déficit no autorizado. Se trata, por lo tanto, de una herramienta para hacer frente a unos gastos que se han realizado pese a no contar con los ingresos que los soportaban. Soler, en una entrevista hace tres años, retrataba el hecho de que la situación financiera de la Comunitat venía lastrada por la falta de financiación. Y era ese problema el origen de un exceso de déficit que el Gobierno combatía con un préstamo, pese a ser responsable –se sostenía– de no reformar el sistema de financiación.

Gobierno de Sánchez

El caso, en realidad, es exactamente el mismo en este momento. El Gobierno en funciones de Pedro Sánchez ni ha abordado la reforma de la financiación ni ha puesto una sola fecha concreta para acometerla. De manera que el problema de origen seguiría siendo el mismo -la infrafinanciación-. El matiz viene de la valoración de la solución, que con el Gobierno del PP se calificaba de chantaje y ahora, en cambio, supone la garantía de que el Gobierno central respalda a la Comunitat.

En enero de 2018, la vicepresidenta Oltra acusó al Gobierno de España de hacer un «chantaje» a las comunidades autónomas para que se adhieran al convenio con Farmaindustria, ya que lo fija como una «condición sine qua non» para recibir el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) de 2017.

En julio de 2016 la líder de Compromís aseguró que los 1.325 incluidos en el Presupuesto de la Generalitat de 2015 como ingresos por la financiación permanecían en esta ley y no se iban a eliminar, aunque no figuraran en el plan de ajuste remitido al Ministerio de Hacienda ante el «chantaje» de este departamento para que se eliminaran para desbloquear el FLA.