El Rey emérito abandona el hospital: «Tengo tuberías nuevas»

El rey Juan Carlos se dirige a los periodistas a su salida este sáado del centro Quirón. / Efe

Don Juan Carlos recibe el alta una semana después de haber sido operado de corazón

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Una semana después de haber sido operado de corazón, el Rey emérito ha recibido este sábado el alta hospitalaria y continuará su recuperación en el Palacio de la Zarzuela. «Tengo tuberías y cañerías nuevas», ha bromeado don Juan Carlos ante los periodistas que le esperaban a su salida de la clínica Quirón, en Madrid.

Poco antes de abandonar el centro, se conocía el último parte médico, en el se informaba de que que el padre de Felipe VI «se encuentra clínicamente estable, afrebril y con las heridas quirúrgicas en proceso de cicatrización. La exploración cardiológica muestra contractilidad y ritmo cardiaco normales».

El que fuera jefe del Estado durante cuatro décadas tendrá que realizar ahora revisiones periódicas a cargo de los servicios de Cirugía Cardiaca del doctor Alberto Forteza Gil y de Cardiología del doctor Cabrera. «Mira, es como si te hubiera pasado un camión por encima pero ahora a quitar el camión y para delante», ha afirmado don Juan Carlos.

El Rey emérito ingresó el viernes 23 por la noche en la clínica madrileña y al día siguiente fue intervenido a corazón abierto, se le implantaron tres 'bypass' aortocoronarios. «Ha ido todo perfecto», aseguró Felipe VI tras concluir la operación. Según Zarzuela, ésta fue programada en junio cuando el monarca se sometió a una revisión médica anual y los facultativos le detectaron una dolencia cardiaca que debía ser corregida en el quirófano.

Tras la operación, que superó las cuatro horas de duración y en la que no hubo complicaciones, el monarca pasó las primeras horas fuera de quirófano en la unidad de cuidados intensivos, donde las visitas estaban muy limitadas. Así, tan solo Felipe VI, doña Sofía y la Reina Letizia -al día siguiente- acudieron a verle y pudieron hablar con el equipo médico del centro.

Visitas

Una vez que fue trasladado a planta, la Familia Real al completo acudió a la clínica. La infanta Cristina se presentó el pasado lunes en el hospital, acompañada de tres de sus cuatro hijos, Juan, Miguel e Irene. El único ausente fue Pablo, quien sigue los pasos en el balonmano de su padre, Iñaki Urdangarin, y se acaba de incorporar al equipo francés HBC en Nantes. Al día siguiente lo hacía la infanta Elena, junto con sus hijos Felipe y Victoria. Poco después era el turno de los Reyes y de sus hijas, la Princesa de Asturias y la infanta Sofía.

A lo largo del ingreso del Rey emérito, la reina Sofía ha acudido prácticamente a diario a visitarle al hospital, al igual que Felipe VI, que ha seguido muy de cerca la evolución de su padre. «Da gusto verle tan bien y tan animado», aseguraba el jefe del Estado en una de sus visitas, en la que destacaba el buen humor con el que Juan Carlos I está afrontando su recuperación.

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