Isabel Bonig: «El discurso nacional marcará las elecciones valencianas, por el catalanismo, el adoctrinamiento y la inmersión lingüística»

Isabel Bonig durante la entrevista en las escaleras del Puente del Mar./I. Marsilla
Isabel Bonig durante la entrevista en las escaleras del Puente del Mar. / I. Marsilla

La líder del PP autonómico ya se ve presidenta de un Consell en coalición: «La primera medida será bajar impuestos, eliminar patrimonio y sucesiones»

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

Isabel Bonig acaba de colgar el teléfono. La presidenta del PP dedica los miércoles por la mañana a atender las llamadas de los ciudadanos. Nuevas estrategias políticas. Tras el adelanto electoral, pronosticó que será la nueva presidenta de la Generalitat. Habla de bloques, no de partidos. La política ahora se trabaja en coalición.

-¿Cómo va 'Bonig al teléfono'?

-Muy bien. Hay muchas preguntas sobre educación, empleo y pensiones. Uno que llamaba desde el País Vasco me ha dicho: «olé tus ovarios y no soy votante del PP».

-¿Le beneficia a Bonig el adelanto electoral?

-Beneficia a los valencianos y lo que es bueno para ellos lo es para el PP. Puig ha unido su destino a Sánchez, a esa coalición sanchista dirigida por los separatistas catalanes, con los que el PSOE va a continuar.

-Anunció que por primera vez habría una presidenta del Consell. Hay dos candidatas, usted y Oltra.

-Bueno pero reconocerá que tengo más posibilidades que Oltra, a la que le puedo decir que no va a haber sorpasso de Compromís al PSPV. Somos los únicos que vamos a dar soluciones a los valencianos. El bloque centro derecha va a ganar y por lo tanto una mujer del PP va a gobernar.

-Puig quiere subirse a la ola de Sánchez. ¿Casado beneficia al PPCV?

-Nos beneficia. Este es un partido valenciano y español. No queremos renunciar a nuestra identidad y el discurso nacional, que ya marcó las elecciones andaluzas, va a marcar las valencianas. Lo hará en esta Comunitat por razones obvias como el catalanismo, el adoctrinamiento, la inmersión lingüística y las subvenciones a asociaciones pancatalanistas que no respetan el Estatuto. Me sorprende que antes Puig quería marcar distancias sobre Sánchez y ahora une su destino al del presidente y los separatistas catalanes. Es sumiso a Madrid.

-¿Cataluña va a marcar su discurso en campaña?

-Va a ser una línea argumental porque es evidente. Salieron 300.000 personas a la calle reclamando libertad en materia educativa, el proceso que se está llevando aquí es el mismo que se inició en Cataluña hace veinte años. Pero vamos a plantear una campaña en positivo, de compromisos reales.

-¿Cuál sería su primera medida?

-Bajar impuestos, eliminar patrimonio y sucesiones. Y el IRPF en el tramo autonómico.

-¿Y en Educación y Sanidad?

-En Educación, recuperar el distrito único y la libertad absoluta para que los padres elijan el tipo de educación que quieren, habrá líneas en castellano y líneas en valenciano. Y en Sanidad, acabar con las listas de espera. Haremos una ley que reconocerá un tiempo máximo de espera. Estamos a favor de las concesiones.

-La paleta de intensidad de los mensajes de Casado es muy amplia, ¿con cuál se identifica más?

-Me siento identificada con Casado, con quien tengo muy buena relación. En algunas cosas coincidimos, en otras no. Me siento a gusto en el PP que ha logrado sus amplias mayorías cuando ha ensanchado su base social manteniendo sus principios. Un partido que no es sectario. Esa es la diferencia entre el centro derecha y la izquierda. Soy mujer de principios y hay que gobernar para todos, por eso a veces debes renunciar a algo para lograr amplias mayorías. Modulamos el discurso.

-Es decir, se siente mejor en el centro derecha que en la derecha.

-Me siento muy bien en el centro derecha, aunque hay cosas de la derecha que comparto. Es más una cuestión de forma que de fondo.

-El voto conservador va a estar muy fraccionado.

-Ya dije que las mayorías absolutas habían cambiado. El Botánico es muy bueno en la oposición y nefasto en el gobierno. Esto va ir de bloques, no hay que asustarse. El voto de centro derecha está más divido y hay que aceptarlo. Lo que hay es que ser líderes, como en Andalucía.

-Esa atomización del voto provocará una bajada en los resultados del PP. Las encuestas así lo marcan. ¿Que caída es asumible?

-La que dé la suma. O gana el centro derecha o la izquierda con la extrema izquierda. El que vote al PSPV que sepa que volverá a pactar con Compromís. Puig fue presidente con el peor resultado de la historia pero esto es aritmética pura.

-Puede ser también presidenta con el peor resultado de la historia.

-Es posible. No va a haber grandes diferencias, por eso, tras estos cuatros años la gente tiene que pensar muy bien qué es lo que quiere para el futuro. Va a estar reñido pero hay una inclinación hacia el bloque de centro derecha evidente.

-¿Prefiere un Consell compacto o de apoyos puntuales?

-Me da igual, eso ya se verá en la negociación posterior. Pero que los partidos políticos se impliquen es bueno porque la política cobra sentido.

-Cs y Vox nunca han gobernado.

-Aprenderán, no tiene más misterio que el trabajo, el sentido común. El PSPV sabe gobernar y Compromís, no, y eso se ha notado en la gestión. Hemos asistido a espectáculos bochornosos por eso pido un esfuerzo a la hora de elegir a la gente.

-Le veo muy segura con el éxito del centro derecha, ¿ya ha hablado con Vox y Ciudadanos?

-No, no más allá de las conversaciones normales. No a nivel interno, es lo que sale en las encuestas y lo que ha pasado en Andalucía.

-¿Con Vox hay aspectos que son innegociables?

-Todo lo que afecte a la igualdad de los españoles, la soberanía nacional, la defensa de la propia identidad valenciana dentro del marco constitucional, la defensa de los derechos de los distintos colectivos es irrenunciable. Todo lo que se ha pactado en Andalucía es asumible y luego se tendrán distintos puntos de vista, no somos un partido de pensamiento único. La sociedad valenciana es rica, plural y compleja y por eso es más complicada de gobernar.

La presidenta del PPCV en la sede del partido.
La presidenta del PPCV en la sede del partido. / I. Marsilla

-Es mujer y la igualdad entra con fuerza en el debate político. La postura de Vox genera recelos.

-En la defensa de la lucha contra la desigualdad lo que no quiero es que se haga una batalla política, haríamos bien quitando la violencia de género del debate. Me parece mal algunas de las cosas que plantea Vox pero me parece mal el uso que ha hecho Puig y Oltra de la firma del pacto valenciano contra la violencia de género porque es algo que habíamos asumido entre todos. A veces se habla mucho pero luego hay que bajar a la realidad y las mujeres aunamos voluntades. Pasar por una alcaldía te da cintura política, le pones cara al problema por muy ideologizado que uno esté. Malos políticos seríamos si no estuviéramos al servicio de esa gente. Y si no es así, me iría a mi casa.

-¿Cree que hay alguien en el PP espera el batacazo de Bonig el 28-A?

-Igual hay alguno que lo espera pero no se va a producir. No tengo quejas y todo el mundo está alineado. Si nos va bien en la Comunitat, le irá bien a Casado; si le va bien a Casado, nos irá bien a los demás.

-¿Quién marca la lista del PPCV?

-Los estatutos. El ejemplo ha sido la elección de Català para Valencia. La prensa decía que Casado y Bonig no se llevaban bien, que Casado imponía, que Bonig se peleaba y luego esto lo cerramos una tarde el presidente y yo en su despacho en una conversación larga y tendida de común acuerdo. Se barajaron otras posibilidades y tras trabajar de forma silenciosa la mejor candidata era María José Català. Lo tuvo claro el señor Casado y lo tuve claro yo.

-¿Fue una imposición de Madrid?

-Para nada, el presidente me preguntó: ¿Crees que Català es la mejor para encabezar la lista a la alcaldía? Y dije: sin ninguna duda.

-¿Será Belén Hoyo la primera de la lista de Valencia al Congreso?

-Puede ser, yo la puse la número dos. Tiene prestigio y solvencia, está en el consejo de dirección. Ha sido una gran diputada, como lo ha sido Elena Bastidas. Hoyo tendrá un puesto de responsabilidad.

-Es decir, le gusta más Bastidas.

-No es que me guste más. Buscamos perfiles que se complementen.

-¿La situación judicial influirá para ser candidato? Se lo pregunto por el señor Castelló.

-Depende de si están imputados o no. Castelló no lo está. Sagredo, Rodríguez, Fuset están investigados e irán en listas. Con lo que dijeron Compromís y PSPV lo que podrían es reconocer algún error y decir que no fueron justos. Sería el momento de pactar cuando un político debe abandonar un cargo público.

« Nadie daba un duro por la xiqueta pero fui alcaldesa, consellera y presidenta del PP valenciano»

-¿El resultado electoral hipoteca el futuro de Bonig en el PP?

-No me lo planteo. Nadie daba un duro por la 'xiqueta' y fui alcaldesa de Vall d'Uixó, igual que Català en Torrent, en municipios muy de izquierdas, revalidamos, fuimos conselleras, decían que no sería presidenta del PP... Las mujeres somos luchadoras pero queremos que nos ayuden también los hombres.

«La regla general es que Català y César Sánchez no estén en la lista»

La candidata del PP asegura que cuatro años más del Botánico «sería la destrucción de todo lo que se ha construido».

- ¿Le gustaría estar arropada en la lista autonómica por gente de su confianza?

-Yo acepto consejos porque se trata de buscar a los y a las mejores para ganar y gobernar. Consejos de Madrid y de las provinciales. Elaborar la listas es difícil pero todo el mundo no puede estar en puestos de salida.

-César Sánchez y Català quieren ir en la lista autonómica.

-A mí nadie me ha dicho que quiera estar en la lista. La regla general es que no, pero no porque sean ellos sino porque los resultados no van a ser los de antes. No es lo mismo gobernar con mayorías absolutas que en coalición, que requiere de un esfuerzo de pacto. El PP utilizó a los distintos alcaldes y otros cargos para arrastrar el voto, pero no sólo es el caso de Català o César, está Begoña Carrasco en Castellón o Luis Barcala en Alicante, Pablo Ruz en Elche, Adsuara en Alfafar, el alcalde de Benidorm. Todos no caben. Cada uno debe estar donde tiene que estar.

-¿Cree que hay compañeros situándose para el día después?

-Si nos va bien a todos, nos irá bien a todos. Y si va mal, nos irá muy mal a todos. Ha sido muy duro levantar este partido en los últimos cuatro años. Cuatro años más de PSPV, Compromís y Podemos sería la destrucción de todo lo que se ha construido.

-¿Génova quiere meter la cuchara?

-No, Génova hace recomendaciones. Lo que quieren es que ganemos, igual que quiero yo que el PP gane a nivel nacional porque los valencianos lo necesitan.