PP y Ciudadanos pactan con Vox para investir en Murcia al popular López Miras

El presidente del Grupo Parlamentario Popular en Murcia, Fernando López Miras./EDU BOTELLA / AGM
El presidente del Grupo Parlamentario Popular en Murcia, Fernando López Miras. / EDU BOTELLA / AGM

Los liberales aseguran que no se trata de un acuerdo de gobierno, pese a aceptar varias medidas propuestas por la formación de Abascal

GREGORIO MÁRMOL MurciaANDER AZPIROZ Madrid

Vía libre para la investidura del popular Fernando López Miras como presidente de la Región de Murcia. Él mismo lo anunció hoy en Cartagena al señalar que las condiciones de Vox para prestarle su apoyo son «perfectamente compatibles y complementarias» con el acuerdo programático firmado por su partido y Ciudadanos hace tres semanas.

La formación naranja también considera que lo solicitado por el partido de Santiago Abascal «no es incompatible» con lo pactado con los populares. En cualquier caso, los liberales, atrapados entre su negativa a firmar cualquier tipo de documento con la ultraderecha y su empeño en formar un Ejecutivo de coalición junto al PP, matizaron que no se trata de un acuerdo de Gobierno sino simplemente de investidura.

Un argumento que, ni mucho menos, convenció a la futura oposición. El PSOE, ganador de las autonómicas, acusó a Ciudadanos de haber «renunciado a buena parte de la dignidad y de sus principios». Para Unidas Podemos, los liberales «han hincado la rodilla» al permitir que Abascal gobierne Murcia los próximos cuatro años.

Para desbloquear la situación, Vox ha tenido que rebajar una parte de sus exigencias iniciales. Así, ha accedido a eliminar su petición de revisar de la ley autonómica LGTBI, a pesar de que era una línea roja que había mantenido hasta ahora en todos los borradores que ha puesto sobre la mesa en la negociación a tres bandas. No obstante, el PP y Ciudadanos sí aceptaron otro de los puntos más polémicos planteados por Vox. Se trata de la garantía de que los padres tengan la libertad de elegir la educación de sus hijos y de que «no se adoctrine a los niños más allá de las asignaturas curriculares». La formación de ultraderecha también mantiene el desarrollo de «programas de prevención de cualquier tipo de violencia intrafamiliar», un punto especialmente sensible en materia de violencia de género.

López Miras destacó la «altura de miras y capacidad de diálogo» de Vox para facilitar su investidura. La portavoz de Ciudadanos, Isabel Franco, valoró por su parte que se ha «impuesto la generosidad» para constituir un Ejecutivo que active políticas «liberales y de centro» que aplicará medidas como la bajada de impuestos.

Segundo intento

La sesión de investidura del candidato popular tendrá lugar el viernes 26 de julio. Será la segunda en la Región de Murcia, después de que Vox tumbara la celebrada a principios de mes. El fracaso del primer intento fue una sorpresa tanto para el PP como para Ciudadanos, cuyas direcciones nacionales se habían implicado a fondo para cerrar un acuerdo que se llegó a dar por hecho. Tanto que, cuando comenzó la segunda votación, ambas formaciones daban por segura la abstención de los de Abascal, suficiente para hacer presidente a López Miras por mayoría simple. Pero algo se torció en el último minuto. Vox votó en contra del candidato conservador junto a PSOE y Unidas Podemos.

La decisión causó un hondo malestar en el PP, y muy especialmente en su secretario general, el murciano Teodoro García Egea. El número dos de Pablo Casado se lo tomó como una afrenta personal y llegó a calificar a la formación de Abascal de «ultraderechita cobarde». «Su crédito político ha quedado reducido a cero y se ha remitido a la parte más 'hooligan' de Vox», añadió García Egea.

El fracaso de la investidura abrió grietas en la relación entre las dos fuerzas de derecha, hasta el punto de que el partido de la ultraderecha llegó a plantearse vetar al secretario general de los populares en futuras negociaciones. A ello se sumó el efecto dominó, que se plasmó en la celebración en la Comunidad de Madrid de un pleno sin candidato ante la negativa Vox a apoyar un Gobierno regional de PP y Ciudadanos presidido por la popular Isabel Díaz Ayuso y con el liberal Ignacio Aguado como vicepresidente.