Identifican los restos de Eloy Campillo, guarda de los Picos de Europa asesinado por los maquis en 1945

Los nietos de Eloy Campillo caminan hacia la sima en que fueron hallados los huesos./María Gil / El Diario Montañes
Los nietos de Eloy Campillo caminan hacia la sima en que fueron hallados los huesos. / María Gil / El Diario Montañes

El ADN confirma que los huesos hace meses en una sima de Cillorigo de Liébana (Cantabria) corresponden al que también fuera alcalde pedáneo de Sotres (Asturias)

E. C.Gijón

74 años después de ser asesinado, Eloy Campillo, guarda de Picos y alcalde pedáneo de Sotres (Asturias), podrá descansar en paz. Y es que, seis meses después del hallazgo de sus restos en una sima de la ladera norte del pico Samelar, en Cillorigo de Liébana (Cantabria), las pruebas de ADN han confirmado que es el mismo hombre al que los maquis llevaron al monte señalado como delator de una emboscada que les tendió la Guardia Civil en el collado de Pandébano el 22 de abril de 1945.

La historia que recupera El Diario Montañés una vez que la ciencia ha identificado los restos hallados casi por casualidad se apoya en las investigaciones de Antonio Brevers, autor, entre otros, del libro 'Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros'. Él cuenta que aquel día, los guerrilleros y algunos vecinos de Sotres se juntaron para celebrar con una comida la inminente caída derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial y que alguien dio el avisó a la Guardia Civil, que no tardaron en rodear la majada. Tuvo lugar entonces un tiroteo que acabó con la vida del jefe guerrillero Ceferino Roiz, 'Machado', y de al menos dos guardias.

Algunos guerrilleros lograron huir y reunieron en Sotres a los vecinos que estuvieron en la comida, entre ellos, a Eloy Campillo, para aclarar quién había dado el 'soplo'. Sospechaban de él, pero el guarda siempre negó ser el delator, aunque reconoció que «en confianza», se lo había acontado a otro guarda al que se vio con los guardias civiles. Fuese quien fuese, la realidad es que Eloy fue apartado del grupo y nunca más se le volvió a ver. Dejó viuda y cuatro hijos.

Nueva búsqueda

Sus nietos, con la colaboración de Brevers, emprendieron su búqueda y a finales de agosto de 2018, espeleólogos del Interclub Tracalet-Flash, de Madrid y Valencia accedieron por casualidad a la torca de La Topinoria, donde encontraron, a 130 metros de profundidad, un fémur humano. También se hallaron trozos de un correaje en otra repisa, más abajo, y más huesos ya en el fondo, a 180 metros.

Los espeleólogos alertaron al Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña (Greim) de Potes, que encontró más restos y la médico forense de Torrelavega seleccionó una serie de piezas para su traslado al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid. Meses después, el ADN ha confirmado que se trata de Eloy Campillo, guarda de Picos y pedáneo de Sotres. Más información en El Diario Montañés.