Francia entrega a los líderes de ETA 'Txeroki' y 'Ata' para ser juzgados

La Audiencia Nacional juzga a Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki'. /Emilio Naranjo (Efe)
La Audiencia Nacional juzga a Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki'. / Emilio Naranjo (Efe)

La exdirigente etarra 'Anboto' también se sentará en el banquillo procesada por el asesinato del comandante Cortizo en 1995

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Las autoridades francesas acordaron este martes la entrega temporal de los exlíderes de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki', y Mikel Carrera Sarobe, 'Ata', para ser juzgados en España por sendas causas pendientes en la Audiencia Nacional, tras lo que serán devueltos a Francia para seguir cumpliendo allí condena.

La primera entrega, prevista para este viernes, es la de 'Ata', que será juzgado a mediados de septiembre por alquilar la furgoneta con la que dos etarras -ya condenados por estos hechos- intentaron introducir, en enero de 2010 en Portugal, explosivos, armas y documentos falsos desde Francia.

Después llegará 'Txeroki', el 2 de septiembre, para ser juzgado por el asesinato del magistrado José María Lidón en 2001 en Gecho (Vizcaya). Unos hechos por los que ya fue juzgado el etarra Urtzi Murueta, acusado de haber ordenado el seguimiento al juez, si bien finalmente resultó absuelto por falta de pruebas. También fue procesado por el asesinato perpetrado en mayo de 2001 del presidente del PP de Aragón Manuel Giménez Abad y por ordenar el atentado de la T-4 de Barajas.

No es la primera vez que Francia concede la entrega temporal de ambos exdirigentes etarras, que constan entre los cinco jefes procesados en la Audiencia Nacional por un delito de lesa humanidad.

En Francia, 'Txeroki' cumple pena por varias causas y sobre 'Ata' han recaído dos cadenas perpetuas por el asesinato de guardias civiles y un policía francés, considerado la última víctima mortal de ETA.

Se da la circunstancia de que la mentora de 'Txeroki', Soledad Iparraguirre, 'Anboto', será extraditada a España la próxima semana para ser juzgada por el asesinato del comandante del Ejército Luciano Cortizo en 1995 en León, una vez ya ha cumplido su pena en Francia.