Zaplana permanecerá ingresado en La Fe tras una bajada de defensas

Una de las visitas de Eduardo Zaplana al hospital La Fe para una revisión. /LP
Una de las visitas de Eduardo Zaplana al hospital La Fe para una revisión. / LP

El expresidente acude al hospital para un chequeo donde detectan un empeoramiento de su salud que aconseja que no vuelva a Picassent hasta que mejore

- Burguera
- BURGUERAValencia

Eduardo Zaplana, expresidente de la Generalitat y diagnosticado de leucemia hace años, está en La Fe de Valencia. De nuevo. Al exministro lo trasladaron hace días desde el centro penitenciario de Picassent, donde está en prisión preventiva, a pesar de que su familia, obviamente, pero también distintos especialistas médicos y cargos públicos de diferente signo político han reivindicado la conveniencia de que abandone la cárcel. Se reclama que cumpla arresto domiciliario para evitar el riesgo que los propios servicios sanitarios de la penitenciaría han determinado al trasladarlo al hospital valenciano de referencia. Su estado de salud no parece compatible con una estancia en prisión.

El expresidente ha quedado ingresado en el hospital la Fe de Valencia. Había sido trasladado desde Picassent para un chequeo rutinario por la leucemia detectada en 2015. Los análisis señalaron que su salud había empeorado y en el hospital se ha quedado. Acudió a La Fe porque su delicado estado de salud aconseja un control permanente. Las analíticas indicaron que había sufrido una bajada de defensas. Dentro de cinco días se cumplirán siete meses desde que se decretó la prisión preventiva de Zaplana, comunicada y sin fianza en el marco de la 'Operación Erial', por la que fue detenido por presuntos delitos de blanqueo de capitales, malversación y prevaricación.

La defensa de Eduardo Zaplana ya ha interpuesto varios recursos de reforma contra el auto de prisión de la jueza en el que alegaba que la medida era «innecesaria y desproporcionada», ya que, a su entender, no existía «ningún riesgo objetivo de destrucción de pruebas» ni de fuga, y, además, alegaba la «grave enfermedad» que padece desde hace años el exministro y que requiere cuidados «continuos y periódicos».

El diputado autonómico y presidente de la gestora del PP de Valencia ciudad, Luis Santamaría, deseó ayer la «pronta recuperación» del expresidente tras conocerse su hospitalización, noticia que adelantó ayer 'A Punt'. Santamaría apeló «a una mayor sensibilidad de la justicia en el tratamiento de estos casos».

El diputado popular lamentó que los avisos previos sobre el estado de salud de Zaplana «no hayan sido atendidos» pese a que era conocido que «padecía una grave enfermedad» y, por ello, hizó una reflexión ante el funcionamiento de los tribunales en situaciones como esta en la que, a su juicio, «debería haber más humanidad». En un comunicado, el dirigente popular mostró su deseo de que «el restablecimiento de Zaplana sea total» y que este trance sirva para «poner sobre la mesa la necesidad de establecer unas medidas más sensibles en casos de extrema necesidad como el que nos ocupa».

No se trata de la primera vez que un político del PP se pronuncia sobre la situación de Zaplana. Recientemente ya comentaron la situación tanto el presidente de los populares, Pablo Casado, como el expresidente del Gobierno José María Aznar, quien a finales del mes pasado, en una intervención que realizó en Valencia con motivo de la celebración de un foro de la fundación Faes, reclamó resolver «de una manera fácil, humanitaria y compasiva» la situación de Zaplana.

Para Aznar el hecho de que el también exministro lleve más de medio año en prisión preventiva por un supuesto delito de cohecho, blanqueo de capitales, malversación y prevaricación es una exageración. El expresidente consideró que hay que ser conscientes de que la leucemia que padece Zaplana hace que exista «un riesgo claro de muerte» que no se quiere atender. Por ello, con independencia de las decisiones judiciales, que indicó «que se respetan», y con dejando de lado los hechos penales, que se juzgarán «si alguna vez» se levanta el secreto de sumario, aseguró el Estado de derecho y la justicia «no es incompatible ni con la compasión ni con el sentido humanitario».