La Diputación elige presidente a Gaspar para acabar con los escándalos

La Diputación elige presidente a Gaspar para acabar con los escándalos
Damián Torres

El nuevo responsable elogia a su antecesor por «apartarse» tras ser detenido, y el PP avisa de que la 'operación Alquería' no ha hecho más que empezar

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

La Diputación de Valencia intenta pasar página. Apenas veinte días después de verse sacudida por una operación policial que derivó en la detención de su presidente, Jorge Rodríguez, y de su núcleo de confianza, la corporación provincial eligió ayer a Toni Gaspar como nuevo responsable de la institución. Un intento por pasar página de la etapa de escándalos que ha sacudido esta legislatura -con la empresa pública Divalterra siempre bajo el foco y con los enfrentamientos orgánicos como acompañante-. Gaspar recibió el voto de los 17 diputados del equipo de gobierno -PSPV, Compromís, EU y València en Comú-, mientras que la portavoz popular, Mª Carmen Contelles, recibió los 12 de su grupo, Ciudadanos votó en contra de los dos candidatos, y el diputado no adscrito José Enrique Aguar votó en blanco.

Gaspar, en un pleno al que no acudió el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, aprovechó su intervención tras ser elegido máximo responsable de la corporación provincial para lo que queda de legislatura -menos de un año- para recordar a su antecesor en el cargo. El nuevo presidente consideró, respecto a la renuncia de Jorge Rodríguez, que «apartarse para no entorpecer el funcionamiento de la institución no es una actitud muy habitual, y le honra». Gaspar evitó señalar que la renuncia de Rodríguez no se produjo hasta cinco días después de ser detenido, y después de varias conversaciones en las que el líder del PSPV y presidente del Consell, Ximo Puig, tuvo que emplearse a fondo para convencerle de que diera un paso atrás. Gaspar dijo desearle «lo mejor» a Rodríguez -investigado por prevaricación y malversación junto a sus más estrechos colaboradores- y proclamó que cuando la justicia habla «los demás callamos y esperamos su veredicto. Mientras no lo dicta, todos somos inocentes». El nuevo presidente aprovechó no obstante para reprochar, y se incluyó, a quienes en algún momento «olvidamos que ciertas cosas se han de dirimir sin interferencias donde corresponde, que es en la justicia».

Damián Torres

La referencia a Rodríguez vino acompañada de dos alusiones a la hoja de ruta del equipo de gobierno provincial. Un guiño al eventual cierre de las Diputaciones -«ninguna institución es intocable. Y la Diputación no es una excepción», dijo- y una referencia al futuro de Divalterra -«confundir cierre ordenado con estar locos es temerario o que no se ha entendido nada», señaló-. Respecto al cierre de las corporaciones provinciales, el criterio expuesto por Gaspar, que aludió a que «si hay una forma mejor de hacer las cosas a través de otras instituciones y más de acuerdo con los tiempos, es una obligación hacerlo», contrastó con el que expuso unas horas después la líder provincial de los socialistas, Mercedes Caballero, que apostó porque el gobierno de la Diputación «debe seguir siendo un referente de colaboración con los municipios y las comarcas». Gaspar apostó por el consenso y por la política «con 'p' mayúscula».

De su perfil de twitter han desaparecidos todos los tuits que tenía publicados. Ayer aclaró que 'limpió' su perfil en mayo, porque pensaba dejar la corporación.Gaspar cerró una sesión plenaria en la que los portavoces de los grupos parlamentarios protagonizaron un agrio debate marcado por las acusaciones de corrupción. La portavoz popular, Mª Carmen Contelles, hizo un somero repaso de los procesos judiciales abiertos sobre el PSPV y el Bloc, y proclamó que los valencianos «no merecemos un gobierno provincial contaminado por la presunta corrupción de PSPV y Compromís».

La portavoz popular señaló al propio Gaspar con la sombra de la sospecha al emplazarle a aclarar si avalaba la legalidad de los contratos de alta dirección de Divalterra que se investigan en el marco de la 'operación Alquería', o si conocía la existencia de los informes que cuestionaban la legalidad de esos mencionados contratos. Contelles hurgó en la herida y recordó que Gaspar, miembro del consejo de administración de Divalterra, votó a favor de dichos nombramientos. Contelles cuestionó la credibilidad del gobierno que conforman PSPV, Compromís, Esquerra Unida y Valencia en Comú: «Está agotada», remarcó. «Diez meses antes de finalizar la legislatura y después de haber visto en el calabozo a su presidente, quienes controlaban los resortes del equipo de gobierno, no están legitimados para solicitar la confianza de nadie», dijo.

Desde Ciudadanos, Mamen Peris remarcó que nada ha cambiado en lo esencial en la Diputación de Valencia entre 2014 y 2018. «Se prometió honestidad y transparencia, pero hemos pasado del 'mil, dos mil, tres mil (la grabación atribuida a Alfonso Rus en el caso Imelsa) a los gin-tonics y a la UDEF en los pasillos de esta institución», dijo.

Los grupos que dan su apoyo al nuevo presidente sí que quisieron marcar diferencias con la etapa del PP y pusieron en valor la gestión de Rodríguez. Rosa Pérez (EU) elogió su talante de consenso y recordó que nunca los alcaldes han estado tan satisfechos con su labor. Xavier Rius (Compromís) mostró su confianza en poder volver a hacer política pronto con el exalcalde de Ontinyent. Y Pablo Seguí (PSPV) puso en valor la capacidad como gestor del nuevo presidente de la corporación.

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