El consejo de À Punt frena in extremis la formulación de las cuentas de 2018

Instalaciones de À Punt en Burjassot. / damian torres
Instalaciones de À Punt en Burjassot. / damian torres

La propia sociedad llega a reconocer en un documento que se encuentra en uno de los supuestos de disolución que prevé la ley

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

El consejo rector de À Punt decidió ayer paralizar la formulación de las cuentas de la sociedad correspondientes a 2018. El motivo de la decisión arranca de la catastrófica situación del cierre presupuestario del ejercicio, con unas pérdidas que superan los 48,1 millones de euros -tal y como informó ayer LAS PROVINCIAS- y de la propuesta presentada por el consejo para tratar de corregir esa situación. Las dudas legales planteadas al consejo respecto al camino a seguir, así como la advertencia de la Intervención respecto a la aportación de la Generalitat, obligaron finalmente a los miembros del consejo a paralizar la formulación de cuentas -un paso previo a la aprobación definitiva-.

El orden del día del consejo celebrado ayer incluía esa formulación de cuentas correspondientes al último ejercicio presupuestario, que es justamente el del arranque de las emisiones de la nueva televisión pública. Sobre la mesa, unas cifras que retratan hasta qué punto la subsistencia del proyecto puesto en marcha por el Botánico depende de la aportación financiera que realiza la administración autonómica -la cifra de negocio apenas supera los 800.000 euros- y que durante 2018 rozó los 60 millones de euros.

La formulación debía llevarse a cabo, entre otras razones, porque la ley advierte de que ese procedimiento debe realizarse antes de los tres meses siguientes a la finalización del ejercicio presupuestario. Es decir, antes del próximo domingo.

Intervención advierte de que la aportación de la Generalitat no se recoge bien en la formulación

Pero no se llevó a cabo. Un informe de la Intervención advirtiendo de que la subvención de la Generalitat estaba mal formulada en el borrador de las cuentas obligó a dejarlas sobre la mesa. La decisión, que ayer sorprendió a más de un cargo de la administración autonómica, retrata el galimatías financiero en el que se encuentra el ente. Sin la aportación de la Generalitat, su futuro sería imposible.

De hecho, en uno de los documentos sometidos ayer a debate se viene a reconocer esta circunstancia. El informe relativo a las cuentas de la sociedad -no a las de la corporación- advierte de que «al cierre del ejercicio se encuentra con una situación patrimonial negativa y serían de aplicación los artículos 327 y 363 de la Ley de Sociedades de Capital». Los citados artículos son los que hacen referencia a los supuestos de disolución de una sociedad mercantil, y es la propia sociedad la que reconoce encontrarse en ellos. «Por tanto deberá procederse a reequilibrar el patrimonio neto de la sociedad», se añade.

La referencia a esta delicada situación financiera, que ayer se intentó rebatir desde À Punt con el argumento de que el análisis de las cuentas debe incluir la subvención de la administración autonómica, de manera que la televisión no tiene deuda -circunstancia no reñida con las pérdidas-, llevó ayer a plantear en la reunión del consejo rector una ampliación de capital por compensación de deudas.

La documentación a la que ha tenido acceso este diario incluye un 'Informe sobre modificación de las aportaciones a la Societat Anónima de Mitjans de Comunicació para compensar la facturación de las operaciones vinculadas' que pone sobre la mesa lo que vendría a ser como un trasvase de fondos que permita «incrementar la aportación de la sociedad (en la cuenta otras aportaciones de socios) y disminuir la recibida por la corporación (en la misma cuenta) por el importe facturado por las operaciones vinculadas». «Si se aprueba el incremento de la aportación a la sociedad por parte de la corporación -las subvenciones aprobadas en presupuestos por la Generalitat las recibe directamente esta segunda y posteriormente traspasa su parte a la sociedad- los fondos propios de ambas entidades se encontrarían equilibrados». La farragosa formulación hace referencia a la necesidad de incrementar el patrimonio neto de la sociedad, que en las cuentas aparece con 748.000 euros en números rojos, y disminuir el de la corporación, de manera que el de la primera se incremente hasta los 15,2 millones de euros.

El ente alega que no tiene deudas y que las pérdidas se compensan con la subvención

El conjunto de datos económicos de la televisión valenciana es el que ha venido utilizando la directora general de la sociedad, Empar Marco, para reclamar una ampliación de la subvención que el ente recibe de la administración autonómica. El dato más significativo, probablemente, es el que hace referencia a que la cifra de negocio durante el último ejercicio se quedó en 816.352 euros. Es decir, la capacidad de generar ingresos no alcanza el millón de euros pese a que el presupuesto es de 55 millones.

Por detrás de los aprovisionamientos, el segundo capítulo que acarrea mayor gasto es el de personal, y se eleva por encima de los 12 millones de euros. Es decir, À Punt se gasta en personal más de 12 millones de euros, para acabar produciendo una cifra de negocio -gracias a los ingresos por publicidad- de poco más de 800.000 euros.

El balance de las cuentas detalla unas deudas con acreedores comerciales y otras cuentas a pagar de 21,6 millones de euros, que superan ampliamente los fondos propios, de 15,2 millones de euros. En el ejercicio 2018 el importe de las subvenciones recibidas ascendió a 59.590.549 euros (42.821.070 euros iniciales más 763.926 euros de la modificación presupuestaria, más 16.005.553 euros) contabilizadas en fondos propios en su totalidad al haber sido aplicadas a su finalidad.

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