El confidente exculpa a Soler del intento de secuestro y admite que borró una grabación

Los acusados, ayer, minutos antes de que comenzara el juicio./I. Marsilla
Los acusados, ayer, minutos antes de que comenzara el juicio. / I. Marsilla

Todos los acusados apuntan a una estrategia de Rachid Behdaoui para aprovecharse de la policía y extorsionar al expresidente del Valencia

A. Rallo
A. RALLOValencia

Rachid Behdaoui, el confidente policial y a la vez supuesto ideólogo del secuestro de Vicente Soriano, demostró este miércoles que es capaz de montar un lío formidable. En una caótica y sorprendente declaración, el caso dio un vuelco al admitir el acusado que manipuló una grabación que beneficiaba a Soler para que la Policía le 'cuidara' en otros asunto que llevaba en marcha. Se desentendió de la autoría intelectual del secuestro y culpó de todo a Tati, un conocido vigilante del mundo de la noche. Bedhaoui, atleta de élite en su juventud y posteriormente delincuente profesional, fue contactado para buscar compradores a los derechos que tiene Soler a cobrar 80 millones de euros que le debe Vicente Soriano por la compra de las acciones del Valencia CF.

En un momento de este proceso, según se desprende de las declaraciones de ayer del resto de acusados, éste decidió ir por «las malas» y planteó un robo y un secuestro. Al parecer, estaba convencido de que Soriano guardaba en su domicilio junto al Mercado de Colón 15 millones de euros. «Eso es lo que le ofreció a Soler para cerrar el acuerdo», declaró sin generar demasiada credibilidad. A la vez, estableció contactos con Soriano para informarle de todos los pasos y con la Policía, quien le pidió más pruebas. Fue entonces cuando grabó la reunión en un piso de Valencia, una de las principales pruebas de cargo contra Juan Soler. Ahora el colaborador cumple condena en una cárcel de Gibraltar.

«No acudí a la policía por miedo a represalias de Rachid», admite Soler a las preguntas de su letrado

La versión de los otros tres acusados -la fiscalía pide nueve meses de prisión para cada uno- coincide en culpar a Rachid de ser el autor de toda esta mentira -en referencia al secuestro-y de tratar de extorsionarles, en especial, a Juan Soler. Al parecer, le reclamó 300.000 euros sólo por las gestiones que había completado. Tanto Tati -se encontró a su compatriota Bedhaoui en Valencia después de siete años sin saber nada de él- como el hotelero italiano Ciro d'Anna son amigos personales del empresario valenciano. Este último tenía una cervecería en el Mercado de Colón que habitualmente visitaba el expresidente del Valencia. Soler negó cualquier propuesta de su parte acerca de la organización de un secuestro. Culpó absolutamente de todo al confidente policial. Después de que este le propusiera «otros métodos» para cobrar la deuda, el expresidente pidió a Tati que averiguara quién era realmente ese hombre, «asustado» ante semejantes iniciativas delictivas.

El expresidente, respecto a la grabación del confidente: «Le decía a todo que sí, sólo quería irme»

El empresario indicó que tras negarse a todo aquello difundieron el rumor de que la Policía iba detrás de Rachid «para ver si se asustaba y desistía». La reunión en el piso se transformó en una encerrona. «No querían que me vieran con él y propongo reunirnos en el piso de Conde Salvatierra», indicó. En esa charla, que es la que graba el colaborador policial, «le decía a todo que sí, sólo quería irme». El empresario admitió que la transcripción que él ha escuchado no tiene la parte final de la conversación donde, en resumen, le dijo: «Conmigo no cuentes. No quiero saber nada». Soler explicó por qué no acudió a la policía a contarles todo esto: «Tuve mucho miedo cuando me hablaron de quién era y de las represalias que pudiera tomar si yo contactaba con la policía».

Este jueves declara Vicente Soriano, la víctima de este asunto. Reclama ocho años de cárcel para el grupo de acusados. Los empresarios vivían a apenas 20 metros de distancia, en la zona noble de la ciudad. Soler, asfixiado por sus problemas económicos al no cobrar ni un euros de los 80 millones que le debe Soriano, se vio obligado a vender la casa.

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