Vox da por hecho el acuerdo con PP y Ciudadanos en la Comunidad de Madrid

Ortega Smith, en el centro, junto a dos diputados de Vox. /Efe
Ortega Smith, en el centro, junto a dos diputados de Vox. / Efe

Su secretario general, Javier Ortega Smith, afirma que la relación de su partido con el de Albert Rivera es «magnífica»

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

No habrá repetición electoral en la Comunidad de Madrid, al menos según asegura Vox. Su secretario general, Javier Ortega Smith, anunció este miércoles desde el Congreso que el acuerdo para desbloquear la investidura de la popular Isabel Díaz Ayuso es cuestión de días. El optimismo no proviene solo de la formación de ultraderecha. Tanto PP como Ciudadanos ya vislumbraron la formación de un futuro Gobierno madrileño de coalición, del no que formará parte Vox, nada más cerrarse la semana pasada el acuerdo a tres bandas en la Región de Murcia.

Los dos casos, no obstante, presentan algunas diferencias. Mientras que la formación de Albert Rivera accedió en Murcia a sentarse a negociar públicamente con la de Santiago Abascal, en Madrid ha rechazado hasta ahora hacerlo más allá de una reunión que acabó sin acuerdo la noche antes de celebrarse una sesión de investidura sin candidato, fórmula que contempla el reglamento de la Asamblea de la Comunidad de Madrid en caso de que ningún líder político cuente con los apoyos necesarios para ser elegido presidente.

La solución a la actual parálisis institucional pasa por que Ciudadanos acepte un documento de la formación ultraderechista en el que figuran algunas medidas de su programa. La condiciones para aceptarlas es que no sean incompatibles con el acuerdo ya firmado por los liberales con el PP. No sería un acuerdo de Gobierno, justifica la formación naranja, que quiere evitar a toda costa ser señalada tanto a nivel nacional como internacional por pactar con la ultraderecha. Ello a pesar de que, a cambio de la investidura en Murcia de Fernando López Miras, Ciudadanos aceptó exigencias de Vox como la garantía de que «no se adoctrine a los niños más allá de las asignaturas curriculares» o que se desarrollen «programas de prevención de cualquier tipo de violencia intrafamiliar», que no de género.

Ortega Smith destacó este miércoles desde la Cámara baja que, a pesar de las diferencias políticas, las relaciones de su formación con el PP y Ciudadanos son «magníficas» o que «la comunicación es permanente», algo que, añadió, confirma el fracaso del cordón sanitario que se ha intentado imponer en torno a Vox. El secretario general dio así por hecho que los de Rivera aceptan pactar con ellos, pese a que «cada uno tenga que hacer su propio teatro», añadió.

Las cesiones de Abascal

Las posiciones de Vox han variado a la baja a lo largo de los últimos meses, aunque siempre se ha mantenido la voluntad de alcanzar un acuerdo. Rocío Monasterio, líder de la formación en Madrid, impuso primero como condición indispensable entrar en el Gobierno regional. Llegó a sonar incluso la petición de las consejerías de Educación y Familia.

La ultraderecha rebajó después sus exigencias a un acuerdo programático y una negociación a tres bandas en la que Ciudadanos no le faltase el respeto. Tras fracasar la primera investidura y ponerse en marcha el reloj para la repetición electoral, Monasterio pasó a conformarse con que se aceptasen algunas medidas de su programa. «Hemos venido a cambiar las políticas, no a tener sillones», resumió este miércoles Ortega Smith. El número dos de Vox no dio pistas sobre como se materializará el pacto de investidura, aunque dio por hecho que en la Comunidad de Madrid «no se aplicarán medidas de izquierda por la cobardía o complejos de otros», una advertencias se interpretaron como un mensaje a Ciudadanos.

De cerrarse el acuerdo, Díaz Ayuso gobernará en Madrid con el liberal Ignacio Aguado como vicepresidente. El dirigente de la formación naranja ha seguido a pies puntilla la línea marcada por la dirección nacional de su partido y ha rechazado a lo largo de los dos últimos meses los reiterados ofrecimientos del socialista Ángel Gabilondo para sentarse a negociar. Aguado insistió este miércoles en que no ha habido conversaciones con Vox. «No se ha negociado por respeto a la palabra dada», zanjó.

El presidente en funciones madrileño, el popular Pedro Rollán, dio por sentado que las formaciones de Rivera y Abascal solo esperan al momento adecuado para anunciar el pacto.