Joan Ribó y sus socios mantienen apoyos tras dos años de gestión

Joan Ribó y sus socios mantienen apoyos tras dos años de gestión

Fuerte subida del PP mientras Ciudadanos baja, por lo que siguen lejos de disputar la alcaldía a la izquierda

FERRIOL MOYAvalencia

El tripartito que gobierna la ciudad de Valencia se encuentra en las mejores condiciones para mantener la mayoría en el consistorio del cap i casal si se celebraran ahora elecciones municipales. La encuesta de Sigma Dos para LAS PROVINCIAS sitúa al PP como ganador de los comicios, con una significativa mejora en cuanto al porcentaje de voto respecto a los resultados de las elecciones de 2015. Pero muestra también que el nivel de apoyo sumado de las tres formaciones políticas que gobiernan el Ayuntamiento se incrementa de forma sustancial -gracias a la mejora del PSPV y de Compromís-, de manera que las opciones de la izquierda de consolidar la mayoría y retener la alcaldía, en el caso de repetir el pacto de 2015, serían evidentes. Por contra, el partido que muestra un claro retroceso respecto a los comicios de hace dos años es Ciudadanos, que podría perder hasta dos concejales.

El sondeo no atribuye ningún tipo de desgaste por la gestión municipal ni a Compromís, la formación que encabeza a nivel municipal Joan Ribó, ni al PSPV. Todo lo contrario. El partido nacionalista mejora en 1,5 puntos sus resultados de 2015. El dato contrasta con la caída de voto a nivel autonómico, de 4,1 puntos, que el sondeo publicado hace una semana por este diario otorgaba a la formación que lidera Mónica Oltra. Que se produzca un desgaste a nivel autonómico y, al mismo tiempo, un leve incremento en la ciudad de Valencia, sólo parece explicarse con que las políticas y la gestión que Joan Ribó impulsa desde el Ayuntamiento no sólo no penalizan su nivel de apoyo electoral, sino que permiten aislar a la coalición del desgaste autonómico.

Para el alcalde, que ya mostró hace meses su disposición a encabezar de nuevo la candidatura de su partido en los comicios de 2019 -a la vista de las primeras tomas de posición en el seno de la coalición con vistas a esa cita-, el resultado de la encuesta refuerza una gestión que no ha estado exenta de polémica. Ribó, con esa estrategia que ha mantenido durante estos dos años de medir su nivel de protagonismo público -desapareciendo incluso en ocasiones de forma llamativa de la escena política-, parece convertirse para su partido, a semejanza de Mónica Oltra, en un refuerzo que por sí mismo logra un nivel de respaldo añadido al de la propia coalición.

La mejora de los socialistas valencianos en la ciudad también es llamativa, en términos de porcentaje, al alcanzar los 4,5 puntos. El crecimiento del PSPV a nivel local está en línea con la mejora que la encuesta de intención de voto autonómico publicada por este diario hace hoy una semana. En ese estudio, el voto socialista mejoraba 2,7 puntos. Un crecimiento hasta cierto punto sorprendente, dada la magnífica brecha interna abierta en ese partido con el proceso de primarias para elegir nuevo secretario general del PSOE. Una mejora de esa magnitud a nivel autonómico hacía imprescindible un crecimiento similar en el ámbito metropolitano. Circunstancia que permite concluir que la formación que lidera Sandra Gómez en el consistorio, y a la que se le había reprochado también falta de visibilidad en la gestión municipal, logra una pequeña mejoría.

Los socialistas en la capital repuntan tras haber tocado suelo hace dos años con un porcentaje de voto del 14,1%, aunque siguen muy lejos de poder recuperar la condición de segunda fuerza política. De hecho, el 18,6% que le da el sondeo no deja de ser el segundo peor resultado de la historia de los socialistas en la capital -en 2011 tuvieron un 22,2%-. Con todo, los socialistas estarían en condiciones de obtener uno o dos concejales más que los cinco de las últimas elecciones.

La formación se queda a 6,2 puntos de Compromís. El dato no es anecdótico porque despeja las dudas que pudiera haber -si es que quedaba alguna- respecto a cuál será la fuerza política mayoritaria de la izquierda en la ciudad de Valencia. En el ámbito autonómico, los socialistas aventajan a Compromís en nueve puntos.

Cinco puntos más

Podemos, que en 2015 se presentó bajo la marca de Valencia en Comú, sería la única de las formaciones del tripartito que sufriría un ligero desgaste respecto a la cita de hace dos años. En todo caso, no afectaría al número de concejales. El porcentaje de voto de estos tres partidos, que en 2015 se situó en conjunto en el 47,2%, alcanzaría ahora el 52,2%. Y sus 18 concejales pasarían a ser 19 o 20.

En el otro bloque, PP y Ciudadanos protagonizan caminos opuestos. Los populares del cap i casal, abiertos en canal tras la crisis generada por el proceso judicial que afecta a nueve de sus diez concejales por el supuesto blanqueo en el grupo municipal, obtendría una mejora en porcentaje de voto de 4,6 puntos. El PPCV lograría en la ciudad un ascenso incluso mayor del que el sondeo Sigma Dos vaticinaba a nivel autonómico para la formación que lidera Isabel Bonig, aunque esa subida sólo se traduciría en la posible ganancia de un concejal.

El aumento de los populares es significativo, pero no suficiente -media un abismo respecto a aquellos porcentajes que superaban el 50% obtenidos entre 1999 y 2011 con Rita Barberá a la cabeza-. El frente judicial abierto sobre el partido dirigido por la gestora que encabeza Luis Santamaría parece ejercer todavía una pesada losa para que los populares mejoren de forma más visible sus resultados. Carecer de un líder político definido, tras la longeva etapa de hiperliderazgo de Rita Barberá, también puede contribuir a retraer al electorado popular.

La mejora del PP no es suficiente por 'culpa' de... Ciudadanos. La formación que encabeza Fernando Giner sufre un retroceso de 3,7 puntos y podría dejarse por el camino dos de los seis concejales obtenidos en 2015. El resultado no deja de ser sorprendente: la crisis que ha vivido este partido a nivel parlamentario -y que terminó con la destitución de Alexis Marí como portavoz en Les Corts- apenas pasa factura a nivel autonómico. Y en cambio la gestión de Giner en el consistorio, mucho más coherente que la mostrada en la Cámara autonómica, sí que se ve penalizada. El voto urbano en el cap y casal sí castiga la crisis abierta en el partido, y en cambio la labor de oposición de Giner en el Ayuntamiento pasa inadvertida. El dato contrasta con el del sondeo autonómico -que también vaticinaba una caída de Cs, pero de sólo ocho décimas-. Máxime teniendo en cuenta el perfil urbano del votante de ese partido.

El retroceso de la formación naranja, unido al escaso crecimiento del PP, impide que un eventual acuerdo de esos dos partidos se acerque a la mayoría absoluta (17). Al contrario: de los 16 concejales que suman en la actualidad pasarían a 14 o 15.

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