La mafia rusa desarticulada blanqueó en España 62 millones de euros

Agentes de la Guardia Civil ante un chalet de la urbanización Vilafortuny./
Agentes de la Guardia Civil ante un chalet de la urbanización Vilafortuny.

La Guardia Civil ha practicado 8 detenciones y 19 registros en diferentes localidades de las provincias de Tarragona y Barcelona, además de embargar 191 propiedades

MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El golpe de la Guardia Civil y Europol a una de las principales mafias rusas asentada en España ha desvelado un blanqueo masivo de capitales procedentes de organizaciones criminales del Este que podría acercarse a los 62 millones de euros, según las primeras estimaciones de los investigadores.

La 'operación Usura', coordinada por el Juzgado de Instrucción número Tres de Reus y la Fiscalía Especial contra la Corrupción y el Crimen Organizado, se ha saldado por el momento con el arresto de ocho personas (ciudadanos de origen ruso, ucraniano y español) por un supuesto delito de blanqueo de capitales.

Los funcionarios han practicado hasta el momento 19 registros, 13 en domicilios, cuatro en mercantiles y dos en despachos profesionales. Todo el operativo se centra en las provincias de Tarragona y Barcelona.

Hasta el momento, la autoridad judicial ha bloqueado 191 propiedades inmobiliarias a lo largo de toda la geografía española, principalmente en la provincia de Tarragona y 142 cuentas y depósitos. La compra de inmuebles en España apuntan fuentes de la investigación- era el principal método de lavado de capitales.

"La actividad principal de esta organización en España consistía en el blanqueo de grandes capitales procedentes de actividades ilícitas de dos grandes organizaciones criminales rusas, utilizando varias empresas pantalla cuyo objetivo social estaba relacionado con la concesión de préstamos hipotecarios, con el fin de justificar operaciones financieras e inversiones inmobiliarias", según ha informado la Guardia Civil.

A lo largo de la investigación se han detectado conexiones con sociedades mercantiles afincadas en diversos paraísos fiscales, así como con testaferros profesionales conocidos a nivel mundial por su relación con los grandes aparatos de blanqueo.

La investigación ha desvelado la existencia de vínculos con conocidas organizaciones criminales rusas, relacionadas directamente con métodos ilegales para la adquisición de empresas, estos métodos denominados 'Raiders' eran comúnmente muy utilizados por organizaciones criminales euroasiáticas en la época de los 90.