Viaje al pasado: un paseo por los yacimientos arqueológicos valencianos

El Tòs Pelat, en Moncada, es una de las paradas propuestas en esta ruta. / lp
El Tòs Pelat, en Moncada, es una de las paradas propuestas en esta ruta. / lp

El Museu de Prehistòria de València propone para agosto una serie de visitas guiadas

NURIA VALLADOLID

Un viaje al pasado, una visita a nuestros predecesores, una aproximación a la historia de la Comunitat. Esto, y mucho más, es lo que propone el Museu de Prehistòria de València, una serie de visitas guiadas, durante este verano, a algunos yacimientos arqueológicos valencianos, combinadas con talleres didácticos, bibliotecas infantiles y recreaciones históricas.

Durante las últimas semanas del mes de agosto, el museo propone localizaciones como el Puntal dels Llops en Olocau, la Bastida de les Alcusses en Moixent, el Tòs Pelat en Moncada, Kelin en Caudete de las Fuentes... Son varios los recorridos e itinerarios disponibles, en diferentes fechas, para que todos puedan disfrutar de un plan de verano innovador, que acerca pasado y presente, y del que pueden participar niños y no tan niños.

Una de las paradas propuestas es Olocau, donde se encuentra el Puntal dels Llops, antigua fortaleza para la defensa y vigilancia del territorio edetano entre los siglos V y II a.C., que destaca por su impresionante muralla, su torre de vigilancia y un conjunto de habitaciones abiertas a una calle central que recorre longitudinalmente el asentamiento. Una visita que vale la pena tanto por el entorno como por el yacimiento en sí.

El valor de estas visitas está tanto en el yacimiento como en su entorno natural

También podemos desplazarnos hasta Llíria, hasta el Tossal de Sant Miquel y el Castellet de Bernabé. El Tossal fue una ciudad habitada entre los siglos V i II a.C., lugar de residencia de una élite aristocrática y guerrera que controlaba un amplio territorio compuesto por aldeas y caseríos enfocados a la explotación de recursos agrícolas y ganaderos, como el Castellet de Bernabé. El yacimiento del Tossal permite apreciar el trazado urbanístico de la ciudad, sus calles y terrazas escalonadas, transportando al visitante a la época, haciéndolo sentir parte de la antigua Edeta. El Castellet, por su parte, es un antiguo caserío ibérico de unos 1.000 metros cuadrados. Dentro del poblado se identifican tres sectores, y se conserva la residencia de la familia aristocrática propietaria. Al caminar por este caserío, todavía es posible apreciar las marcas provocadas por la circulación de carros. Además, también se puede disfrutar de las piezas arqueológicas del poblado, que se encuentran repartidas en el Museo Arqueológico de Llíria y, sobre todo, en el Museu de Prehistòria de València.

Otra forma de pasar una tarde de agosto la encontramos en Caudete de las Fuentes, donde está el yacimiento de Los Villares, con una extensión de 10 hectáreas, identificado como la ciudad ibérica de Kelin, en el que no solo se organizan visitas, sino también diferentes actividades culturales y teatralizadas. En la parte interior de las murallas se pueden visitar dos excavaciones que permiten apreciar la distribución urbana de antaño, propia de dos épocas distintas, acompañadas de sus correspondientes paneles explicativos. En la parte externa, encontramos un tramo de la muralla, restos de la construcción e incluso una cantera. Por otro lado, también es posible ser testigo de sus piezas arqueológicas, en la Colección Museográfica Luis García de Fuentes, instalada en el edificio de las bodegas de Marqués de Caro.

Los yacimientos arqueológicos están repartidos por toda la provincia de Valencia, así como por toda la Comunitat. Y qué mejor forma de terminar el mes de agosto que dedicar una tarde a visitar alguno de ellos, o varias a visitarlos todos. En familia, con amigos, con niños o incluso solos, el plan se adapta a todos. Solo hace falta mochila, gorra, calzado cómodo y muchas ganas de entrar en contacto con nuestra historia.