Bosques, viñedos y el misterio de descubrir Navarra en otoño

Bosques, viñedos y el misterio de descubrir Navarra en otoño

El Reino ofrece multitud de actividades y propuestas de ocio para que los turistas descubran su tierra de una manera diferente

ÁLVARO ROMERO

El otoño es una estación ideal para conocer Navarra. Los bosques multiplican sus colores y los viñedos cobran protagonismo en la Zona Media y la Ribera. La naturaleza alcanza su máximo esplendor e invita a dejar el sofá, olvidar el estrés y entregarse a la aventura disfrutando en pareja, en familia o con amigos.

Sentir como crujen las hojas bajo los pies, realizar incursiones micológicas, disfrutar del enoturismo navarro y degustar su exquisita gastronomía son algunos de los planes más demandados entre los visitantes que, de manera muy acertada, deciden conocer la magia de esta preciosa comarca.

Bosques de cuento

Pasear por el bosque es una de las mejores terapias para combatir el estrés y la ansiedad utilizando los cinco sentidos, y Navarra es el enclave perfecto para hacerlo. Un 64% de su superficie es suelo forestal y en ella conviven majestuosas hayas y robles centenarios, manantiales y riachuelos, además de una amplia variedad de flora silvestre y fauna local. Respirar aire puro y dejarse embriagar por sus formas y colores es tarea tan sencilla como placentera.

Los bosques más destacados de Navarra cuentan con recorridos señalizados de diferentes longitudes y dificultades, travesías perfectas para adentrarse en plena naturaleza y realizar rutas de senderismo, paseos a caballo o en bicicleta. Entre todos ellos, mención especial merece la Selva de Irati, el bosque del Quinto Real, el Parque Natural Señorío de Bertiz, el bosque de Leurtza, el Robledal de Orgi, el bosque de Leitzalarrea, la Sierra de Aralar y el Parque Natural de Urbasa- Andia. Cualquiera de estas opciones es ideal para conocer la plenitud natural de esta hermosa región española.

Escapada en familia

El Reino de Navarra es, también, una magnífica opción para viajar en familia. Los espacios naturales ya mencionados son perfectos para que los más pequeños interactúen con la naturaleza, recojan hojas, frutos silvestres, se diviertan avistando la fauna local y aprendan visitando los centros de interpretación o granjas escuela. Es posible incluso realizar geocaching, un juego que consiste en la búsqueda de tesoros al aire libre.

Existen infinidad de planes didácticos y de ocio, entretenimiento para todos los gustos y edades donde prima la tranquilidad y el divertimento. Otra opción es visitar alguna de sus queserías y aprender cómo elaborar queso artesano, ser pastor por un día o visitar alguno de sus bonitos pueblos, donde castillos y palacios dejarán boquiabiertos a grandes y pequeños. Municipios como Olite, Ujué, Ochagavía o Estella son dignos de ser visitados.

Catas de vinos, visitas a bodegas y viñedos, o degustaciones gastronómicas completan una escapada perfecta a una tierra donde el buen comer y la excelsa calidad de las materias primas marca la diferencia para conseguir platos que enamoran paladares y recetas populares que han ido pasando de generación en generación.

La Navarra más misteriosa

Pero, además de todo esto, lo ancestral, los antiguos ritos, los matices de la luz y la sombra revisten sus paisajes y pueblos con un halo de misterio en el que el visitante puede sumergirse a través de innumerables actividades: street y nature scape, escape rooms, mitología, brujería, búnkeres, visitas a cuevas y cementerios y alojamientos donde algo sucede. La mejor manera de pasárselo de miedo conociendo el Reino.

La ciudad de Tudela ofrece experiencias de street escape que culminan los esfuerzos con la degustación de vino de las mejores garnachas, además de una ruta guiada a los crímenes, juicios y castigos que tiñeron sus calles desde la época medieval. Navarra se está especializando, además, en numerosos escape rooms en los que enfrentarse a diferentes retos a partir de sus tradiciones.

Por todo ello visitar Navarra en otoño es un acierto, conocer un territorio sostenible donde la naturaleza, el patrimonio y las personas se alían para ofrecer a los viajeros una experiencia de bienestar, emociones y felicidad única. Relax y buena vida con un saludable puntito de misterio.