Los tres santuarios del almuerzo en Valencia

Así es el chivito del Asador Pastoret de Náquera./LP
Así es el chivito del Asador Pastoret de Náquera. / LP

Xeraco, Serra y Náquera reciben las máximas distinciones de los premios 'Cacau d'Or' 2018

Jaume Lita
JAUME LITA

La geografía valenciana está repleta de bares que como si fueran puntos de peregrinaje se llenan cada mañana a la hora del almuerzo. Los comensales no buscan bocadillos de diseño, ni técnicas culinarias de alta cocina, el objetivo es un buen almuerzo por un precio módico. Ciclistas, caminantes e incluso, gente que acude adrede haciendo kilómetros y kilómetros para degustar las múltiples variedades que se pueden incluir entre dos rebanadas de pan. Anualmente Amstel concede los premios 'Cacau d'Or' con los que se reconocen a los mejores templos del almuerzo en Valencia, tras la labor de la comunidad La Cultura del Almuerzo para valorar los establecimientos. Las estrellas Michelin de los almuerzos. En esta edición de 2018 hay que 'viajar' fuera de la ciudad de Valencia para acudir a los tres locales distinguidos. Los mejores almuerzos de Valencia se pueden tomar en 'El bombo' de Xeraco, en 'El Chaparral' de Serra y en 'El Pastoret' de Náquera.

'El Bombo' de Xeraco es uno de esos lugares de culto de la comarca de La Safor. Decenas y decenas de personas acuden diariamente para probar los singulares 'bocadillos' que salen de su cocina. En especial destacan las cocas de trigo en las que se pueden poner diversos ingredientes. Múltiples son los comentarios en redes sociales dando fe de almuerzos como 'el capellanet'. Pescado con aceite que sirve después para dejar caer el pan.

De la costa viajamos al interior, al norte de la provincia de Valencia. En apenas unos pocos kilómetros, y en localidades vecinas, se encuentran los otros dos bares distinguidos por sus almuerzos. 'El Pastoret' de Náquera y 'el Chaparral' de Serra han ganado también el 'Cacau d'Or' 2018.

En plena subida al Garbí, aún en el término municipal de Serra y 'escondido' entre los árboles del mítico monte de la Sierra Calderona se encuentra 'El Chaparral'. No es un lugar de paso, pero sí un restaurante de viaje obligatoria. Hasta este local llegan comensales en bici, andando, coche y moto desde Valencia ciudad, por ejemplo y otros tantos puntos de la provincia. Los almuerzos en 'El Chaparral' son diferentes, por el enclave y por el producto. Las paellas a leña son, también, el estandarte de este restaurante de Serra.

El bar de los bocadillos gigantes

En los últimos años ha surgido un fenómeno que atrae a comensales de, incluso, provincias de España y otros países. Acudir al 'Pastoret' es un valor seguro para almorzar. Es más, tiene un punto de complicación ante la demanda y público que llenan terraza y comedor todos los días de la semana. Las brasas no tienen ni un segundo de descanso para cocinar todo tipo de carnes, también de caballo. Su listado de bocadillos queda empequeñecido al lado del tamaño del pan que sale de la cocina. Cerca de 70 centímetros de pan es el completo bocadillo que se convierte en una prueba de resistencia. Es más, existe el 'reto Pastoret' que consiste en dar completa degustación a un bocadillo gigante que pesa en su totalidad 2,5 kilos.

Tres han sido los distinguidos en esta ocasión pero conocidos son el resto de templos del almuerzo, algunos premiados anteriormente por Amstel y La Cultura del Almuerzo, que como el Marvi, Pascuala o Alhambra (todos en la ciudad de Valencia) posibilitan disfrutar de un buen bocadillo en algo tan típico valenciano que vive su época dorada como es el almuerzo. La popularidad llena los comedores de estos bares día tras día.

'Ensalada' de embutido, huevos y patatas del Chaparral (arriba), uno de los platos del Bombo en el Cacu d'Or (izq.) y un bocadillo gigante del Pastoret. / RRSS / LP

 

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