El Castillo de Pulpis toca las estrellas

Mágico. El Castillo de Xivert da encanto a la sierra. / J. MAURA
Mágico. El Castillo de Xivert da encanto a la sierra. / J. MAURA

Paseamos por la Sierra de Irta y nos tumbamos a mirar su cielo

NURIA VALLADOLID

En el extremo septentrional de la Comunitat Valenciana, en Castellón, se alza una alineación montañosa, la Sierra de Irta, un parque natural de 573 metros de altura máxima, perfecto para hacer una escapada de verano, sea cual sea nuestra edad. Un escenario en el que hay una gran variedad de rutas senderistas disponibles, así como de recorridos para 'mountain bike', y de actividades didácticas y culturales. Este verano, la Sierra de Irta espera.

El valor de este paisaje se debe, en gran parte, a la ausencia de asentamientos humanos de importancia, así como al abandono progresivo de la explotación agrícola y ganadera. Y es que todo esto ha dado lugar a un paisaje rico en valores naturales y etnológicos. La sierra está, además, llena de pequeñas calas y recubierta de vegetación y fauna mediterránea, por lo que existe la posibilidad de acudir con la única voluntad de disfrutar de los alrededores y descansar con los amigos o la familia, al aire libre y alejados de la ciudad.

La directora de Comunicación del Ayuntamiento de Santa Magdalena de Pulpis, Laura Puig, destaca la «riqueda paisajística» de la zona, la flora y la fauna de la sierra, y afirma que mucha gente acude atraída por el entorno, que goza de un enorme valor turístico.

La sierra también ofrece la posibilidad de realizar distintas rutas senderistas, tanto para aquellos que busquen pasar un rato agradable como para personas más experienciadas. Así, hay recorridos de 1 km., y otros de hasta 17,6 km. Entre estas sendas destaca, sobre todo, la del Castillo de Pulpis, puesto que hay pocas formas más satisfactorias de acabar una ruta que con una fortificación al final.

La senda del Castillo de Pulpis se alarga durante un kilómetro y sale desde la plaza del pueblo de Santa Magdalena de Pulpis. Una vez pasados el cementerio y la autopista, se encuentra la indicación que marca el inicio. Poco a poco, la senda se va abriendo camino por un barranco, cuya vegetación y umbría hacen muy agradable el ascenso. Además, antes de llegar al camino pueden admirarse dos antiguos hornos, que perduran como pequeños refugios. Y, al final, se alza imponente la antigua fortaleza, de origen musulmán, que data de entre los siglos X y XI. Se encuentra en ruinas pero, aun así, conserva la torre del homenaje, así como el aljibe original. Laura Puig señala que es una ruta perfecta para hacer en familia.

Más allá de las sendas y entre las actividades culturales, mañana tiene lugar una exploración del cielo. Tras un paseo por el parque natural, una monitora de Astronomía dará una charla didáctica sobre las estrellas. Así, este fin de semana la Sierra de Irta se convierte en el plan perfecto, pues ofrece paseos diurnos, entre flora, fauna y castillos, así como una noche bajo la luz de las estrellas. Este agosto, día y noche se suceden en la Sierra de Irta, creando el ambiente perfecto para el final del verano.