El secreto para afrontar un final con más de 100 km

Así de blanca luce la que ahora mismo es la estación con mayor dominio esquiable del país/Baqueira Beret
Así de blanca luce la que ahora mismo es la estación con mayor dominio esquiable del país / Baqueira Beret

Enlas glamurosas pistas de Baqueira Beret la diversión durante las últimas semanas está garantizada, la calidad de su nieve así lo demuestra

JUANJO GONZALOMADRID

Pasan los meses y, adentrados en abril, el que en principio es el último de una larga y exitosa temporada continua dando alegrías a todos los usuarios que aman los deportes de nieve. Sin lugar a dudas, las pistas de Baqueira Beret no tienen rival a estas alturas de curso en el país, superando con creces los 100 km esquiables.

El dominio catalán se ha marcado previsiones realmente atractivas para cualquiera. Unas previsiones que no sorprenden a nadie, pues las condiciones ofrecidas hasta el momento han dado mucho que hablar.

La nieve ha ayudado a aumentar los espesores en las pistas catalanas
La nieve ha ayudado a aumentar los espesores en las pistas catalanas / Baqueira Beret

Con la Semana Santa a punto, se llega a la última gran cita de esta temporada, en la que Baqueira, además de mantener sus cuatro áreas abiertas -parece que lo estarán hasta los últimos días del curso-, ofrecerá un total de 112 kilómetros y espesores que alcanzan en las cotas más altas los 165 centímetros de nieve. Prácticamente un sueño cuando la conclusión del curso se encuentra cada vez más cercana.

Serán jornadas en las que descubrir actividades hasta el momento desconocidas, gracias a la subida de las temperaturas que se espera en las próximas semanas. Días en los que se aumentan, de forma considerable, las horas de sol y una meteorología mucho más favorable. Una forma especial para exprimir lo que resta de temporada en el Pirineo Catalán, una de las zonas que desde el inicio del curso se ha visto más favorecida por las múltiples precipitaciones.

Las últimas, llegadas en este recientemente iniciado mes de abril, han ayudado a consolidar, si cabe, un poquito más el dominio esquiable en el Valle de Arán. Y es que en este dominio en el que se respira glamour todavía resta mucha ilusión y ganas de pasarlo en grande acompañados de una buena dosis de nieve.