Apicultores por un día en la Comunitat Valenciana

Apicultores por un día en la Comunitat Valenciana
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La pequeña localidad de Villores ofrece la posibilidad de conocer este oficio milenario desde sus entrañas

Gracia M. Morant
GRACIA M. MORANTValencia

El interior de la Comunitat Valenciana hay pequeños pueblos por descubrir. Uno de ellos es Villores, en la comarca de Els Pots. Esta localidad situada en la ladera de una montaña, a orillas del río Bergantes, es un enclave natural que presume de haber convertido un oficio milenario, en aras de desaparecer, en atractivo turístico.

En 2016, los valencianos Mònica Segura, guía turística y especialista en museos, educación y comunicación, junto a su pareja Jose María Moles, maestro rural y apicultor, decidieron apostar por la apicultura . Así nació Apivillores. El primer proyecto de turismo apícola de la Comunitat que permite acercar a los curiosos hasta el mundo de las abejas a través del cuidado y respeto por el medio ambiente. Una iniciativa educativa para público de todas las edades.

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Estos dos emprendedores ofrecen rutas guiadas de tres horas por un sendero interactivo por alrededor de Villores a través la naturaleza y las plantas melíferas. Un recorrido que termina en la parte alta de la población, donde entran en juego los cinco sentidos: oler la naturaleza, ver y tocar las cajas con las colmenas, la cera o el polen, oír el zumbido de las miles de abejas y degustar su miel. Un producto de calidad, kilómetro cero y respetuoso con el entorno.

Así, los visitantes pueden convertirse en apicultores por un día, viviendo la experiencia de colocarse el traje de apicultor y realizar los trabajos apícolas rodeados de estos pequeños insectos. Incluso, algunas veces se puede ver de cerca una abeja reina o cortar miel recién fabricada por las obreras. Estas actividades, organizadas bajo demanda, están recomendadas a partir de los cuatro años y se realizan con la llegada de la primavera hasta finales de julio, ya que dependen mucho de las condiciones climatológicas.

En definitiva, Villores ofrece una oportunidad para conocer de primera mano estos insectos y el oficio que trabaja con ellos a través de esta actividad organizada bajo demanda y de la mano de estos dos profesionales. Además, los pequeños de la casa - y no tan pequeños- pueden aprender a elaborar velas y cremas artesanales con los productos apícolas.

La Comunitat Valenciana, cuna de la protoapicultura mundial

La escena de pintura rupestre representada en la cueva de la araña Bicorp constituye una de las primeras imágenes de recolección de miel a nivel mundial y está incluida en el arte rupestre que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Esta famosa escena, situada en la Cueva 2, muestra cómo un hombre colgado de unas cuerdas y con una cesta a la espalda, introduce un brazo en el interior de una colmena, mientras las abejas revolotean alrededor.